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Conoce tu oído

¿Cómo es la revisión auditiva?

Gabriel ha decidido buscar solución a sus problemas auditivos. Por eso ha visitado un centro GAES, donde un audioprotesista le ha informado de todo el proceso, que empieza con una primera visita gratuita que incluye una audiometría, una sencillas pruebas para comprobar si hay pérdida de audición. Y si la hay, como ocurre con Gabriel, se le recomienda la mejor solución auditiva. Porque en GAES tenemos claro que oír bien te cambia la vida.

Los expertos recomiendan pasar una revisión auditiva cada año, aunque creamos no tener ningún problema, y especialmente a partir de los 50. Cualquier pequeño signo de pérdida de audición detectado a tiempo puede ayudarnos a evitar, o al menos a frenar, algunos procesos de deterioro de la capacidad auditiva.

La mayoría acudimos a la consulta de un dentista o de un oftalmólogo a revisar los dientes y la visión. Sin embargo, la revisión del oído y la capacidad auditiva quedan un tanto olvidadas.

En España la pérdida de audición es la tercera afección más importante, después de la artrosis y la hipertensión arterial. Pero más del 50% de la población nunca se ha sometido a una revisión.

¿En qué consiste una revisión auditiva?

Una revisión auditiva permite evaluar la capacidad de audición de una persona en tan sólo unos minutos.

Se trata de una prueba sencilla e indolora que se lleva a cabo en la consulta del especialista o en un centro auditivo, en una cabina insonorizada diseñada para efectuar diferentes análisis auditivos sin la interferencia de otros sonidos o ruidos externos.

Tras recopilar la máxima información posible sobre el paciente, se lleva a cabo una otoscopia para comprobar que no hay tapones de cerumen, inflamaciones internas, supuraciones o perforaciones. A continuación, se practica una audiometría tonal vía aérea para determinar el umbral de audición del paciente y una audiometría tonal vía ósea que permite medir la capacidad de audición del oído interno. Por último, se realiza una audiometría verbal para evaluar la capacidad de distinguir entre sonidos de una misma palabra, así como una prueba del umbral de inconfort.

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