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Diabetes y pérdida auditiva, una relación muy estrecha

29 septiembre, 2020

diabetes y pérdida auditiva
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La diabetes es una enfermedad de gran afectación para el metabolismo y algunos sentidos, entre ellos el de la audición. La evidencia científica señala que las personas que la padecen tienen el doble de posibilidades de sufrir pérdida de audición. Además, ahora se ha demostrado que el exceso de ruido puede empeorar la salud de las personas con altos niveles de azúcar. En el siguiente post te explicamos la estrecha relación entre diabetes y pérdida de audición.

Cómo señalábamos al principio, un estudio elaborado por el National Centre for Rehabilitative Auditory Research concluye que las personas con diabetes tienen el doble de posibilidades de padecer pérdida auditiva. El motivo principal de este vínculo es, según explica el doctor Juan Royo, especialista de la comunidad online Viviendo el Sonido, “la afectación de los vasos sanguíneos y de los nervios periféricos que produce esta enfermedad. La consecuencia suele ser una pérdida auditiva perceptiva o neurosensorial, es decir, por afectación del oído interno o de la vía auditiva“. El tratamiento, señala Royo, se basa, además de en el control de la diabetes, en la utilización de ayudas auditivas, básicamente audífonos.

La incidencia de la diabetes en la pérdida auditiva también se puede dejar notar a través de las molestas otitis, que en estos casos requieren una mayor vigilancia “pues la propia enfermedad puede generar complicaciones, a veces graves”.

Esta correlación entre diabetes e hipoacusia toma especial relevancia atendiendo a que, según la Federación Española de Diabetes, hay más de 2 millones de personas que no han sido diagnosticadas. Por tanto, los problemas auditivos pueden ser el síntoma de padecer esta enfermedad.

El ruido y la diabetes

La estrecha vinculación entre diabetes y audición es bidireccional. Un reciente estudio con ratones publicado en la revista ‘PLOS‘ ha constatado que la exposición a 95 decibelios (dB) diarios influye negativamente en la producción de glucosa y crea resistencia a la insulina. Es decir, se asocia con un mayor riesgo de diabetes mellitus tipo 2 (DM2), la forma más común de este trastorno metabólico.

Esta investigación corrobora lo que apuntó una previa, realizada en 2013 en Dinamarca y publicada en ‘Environmental Health’, que también ofreció datos reveladores: por cada 10 decibelios más de ruido causado por el tráfico, el riesgo de diabetes aumentaba en un 11%, y en un14% si el individuo estaba sometido al ruido durante cinco años

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