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Los músicos tienen mayor riesgo de pérdida de audición por ruido

31 octubre, 2017

músicos y acúfenos
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La de músico es una profesión vocacional. Quiénes la ejercen la disfrutan y la sienten de una manera especial, pero no está exenta de riesgos. El principal, y debido a los constantes ensayos, es el de padecer pérdida de audición por ruido. Un nuevo estudio hecho en Irán confirma que casi la mitad de los músicos profesionales analizados presentaban muescas audiométricas en un oído.

El estudio se llevó a cabo entre 125 músicos tradicionales y/o de pop iraníes con al menos cinco años de trayectoria profesional. A todos ellos se les pasó un cuestionario y se les realizó un examen clínico de los niveles del umbral de audición. Y el resultado fue que un 42,2% de los músicos tenía pérdida de audición unilateral. Y esta pérdida era mayor en proporción directa con la experiencia profesional. Lo sorprendente era que sólo el 2% de los músicos reconocía usar protectores.

El estudio no sólo constató problemas de pérdida de audición, también confirmó que el 51% de los músicos experimentaba acúfenos después de las actuaciones. Pero es más: el 28% de ellos sufría dolor de oído durante las propias actuaciones.

Este estudio confirma lo que otros ya habían señalado. Por ejemplo, el Observatorio de Prevención Auditiva para los Músicos (OPAM), del que forma parte GAES, ya alertó de que los ensayos diarios y la exposición a sonidos de hasta 100 decibelios podían causar trastornos auditivos a la mitad de los músicos.

Protectores electrónicos auditivos

La mejor manera de amortiguar la sobreexposición a sonidos elevados es el uso de los citados moldes auditivos, que reducen entre 15 y 25 decibelios del impacto final. Los avances tecnológicos en este sentido juegan a favor de los músicos. Mery Reina, especialista en protección auditiva de GAES, pone como ejemplo los protectores electrónicos adaptativos, se ajustan automáticamente a los cambios de nivel del sonido de la música, pero a la vez permiten tener una audición nítida y precisa, para que los músicos puedan desarrollar correctamente su trabajo.

La necesidad de proteger los oídos tiene más argumentos, pues además de la pérdida auditiva, un 25% de los músicos analizados por el OPAM también presentaron otros trastornos auditivos como hiperacusia, acúfenos y diploacusia, que es una distorsión de la frecuencia o percepción de un ruido de forma diferente en cada oído.

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