Noticias

¿Qué es un neurinoma del acústico? Conoce causas y soluciones

28 mayo, 2019

neurinoma-del-acustico
Share

El neurinoma del acústico es un tumor no canceroso (benigno) que se genera en el nervio craneal que va desde el cerebro hasta el oído interno y que controla el equilibrio y la audición. Este trastorno, también llamado ‘schwannoma vestibular’, suele causar tinnitus en un solo oído y provocar también pérdida auditiva. En este post os explicamos sus síntomas y cómo tratarlo.

El neurinoma del acústico se produce por el crecimiento de las células de Schwann del nervio vestibular (equilibrio), situadas en el oído interno. Las ramas de este nervio afectan directamente el equilibrio y la audición, por lo que la presión de un neurinoma del acústico puede provocar pérdida de la audición, zumbido en el oído e inestabilidad.

Este tipo de tumor, que constituye el cuarto tumor intracraneal más común, puede tardar años en mostrar algún tipo de síntoma en los afectados y afectadas. Lo más habitual es que el primer indicio sea la pérdida de la audición, que por lo general es gradual. También es un síntoma habitual la aparición de pitidos o zumbidos en el oído donde se encuentra el neurinoma, así como los vértigos o mareos. También se han reportado casos de entumecimiento facial.

Es muy poco frecuente que el neurinoma del acústico experimente un crecimiento desmesurado y muy rápido que afecte al cráneo encefálico y, por tanto, ponga en riesgo la vida de la persona afectada.

Causas del neurinoma del acústico

Las causas de la aparición de este tipo de tumor parecen ser genéticas y estar relacionadas con el control del crecimiento de las células de Schwann que cubren los nervios. Respecto a factores de riesgo, el único conocido es tener un padre o madre con neurofibromatosis tipo 2, un trastorno genético poco frecuente. Sin embargo, este trastorno es responsable solo de aproximadamente el 5% de los casos de neurinoma del acústico, según fuentes de la Clínica Mayo.

¿Cómo tratar el neurinoma del acústico?

La aparición de algunos de estos indicios ha de desembocar en la consulta con un especialista. De confirmarse la existencia del citado tumor benigno, el primer paso será su control periódico. Luego, dependiendo de la afectación, se podrá optar por la radiación o por la intervención quirúrgica.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ANTISPAM* *