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Síndrome de Ménière: vivir con vértigos y pitidos en el oído

2 febrero, 2021

Síndrome de Ménière
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El próximo 7 de febrero se celebra el Día Mundial del Síndrome de Ménière. El objetivo es sensibilizar sobre esta enfermedad del oído que afecta a 1 de cada 10.000 españoles y que se caracteriza por causar pérdida de audición, vértigos y pitidos en el oído (acúfenos). Las personas que padecen el Síndrome de Ménière ven por tanto mermada su calidad de vida, si bien hay formas de tratar esta enfermedad y minimizar sus efectos..

La enfermedad de Ménière es una patología crónica del oído interno producida por un exceso de endolinfa, un líquido que llena las cavidades del oído interno. Suele aparecer entre los 30 y 50 años y se manifiesta con los tres posibles síntomas citados anteriormente: hipoacusia o pérdida auditiva, acúfenos -pitidos o zumbidos en el oído- y vértigo recurrente, con sensación de giro continuo, náuseas y vómitos. La mala noticia es que el Síndrome de Ménière no tiene actualmente cura. La buena es que con una dieta equilibrada y diferentes terapias médicas se pueden mitigar sus efectos en el 85% de los casos.

Sin duda, no es fácil convivir con esta enfermedad, ya que la sensación de mareo que provocan los vértigos o los constantes pitidos en el oído, así como la pérdida de audición fluctuante, generan ansiedad a quienes la sufren. En la comunidad de salud auditiva Viviendo el Sonido son frecuentes las preguntas que lanzan hombres y mujeres que padecen el Síndrome de Ménière, y siempre hay coincidencia en la angustia que provoca el hecho de que no haya cura. En estos casos, el doctor Juan Royo, insiste en que, aunque es cierto que no hay un fármaco que haga desaparecer, si que nay formas de controlar sus efectos.

Cómo tratar los acúfenos

El especialista de Viviendo el Sonido Royo explica al respecto que “los tratamientos existentes son muchos. Lo principal es controlar las crisis de vértigo”. Para lograrlo, el primer paso suelen ser los fármacos. Es el caso de los diuréticos, que se utilizan para reducir la cantidad de agua existente en el oído interno y con ello la sensación de vértigo. También puede prescribirse betahistina, que reduce la excitabilidad de las neuronas vestibulares, o antagonistas del calcio y protectores celulares. Cuando los fármacos no son suficientes o no resultan eficaces, se abre la opción para realizar un tratamiento con gentamicina intratimpánica, un antibiótico que se inyecta a través del tímpano, pasa al oído medio y actúa en las células del equilibrio.

En cuanto a los acúfenos y la pérdida de audición, el especialista de Viviendo el Sonido señala que “en estos casos hay que recurrir a los audífonos. Aunque no es frecuente, si la pérdida auditiva es profunda o total, también se pude recurrir a los implantes cocleares.

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