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Verbenas y ruido, mejor prevenir que curar

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2 julio, 2019
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El verano es sinónimo de vacaciones, de playa y montaña. Y de verbenas populares, ya que la mayoría de municipios suelen celebrar su fiesta mayor en la época estival. Buen momento pues para disfrutar, si bien insistimos de nuevo en hacerlo sin exponernos a ruidos muy elevados y de forma prolongada. La música o los fuegos artificiales pueden ser elementos de alto riesgo si no tomamos ciertas medidas.

Las verbenas siempre traen música y petardos, feria de atracciones y casetas. La combinación suele ofrecer un elevado nivel de decibelios. Por este motivo es importante disfrutar de las fiestas tomando distancia con estas fuentes acústicas.

Los petardos y fuegos artificiales son, sin duda, uno de los elementos de mayor riesgo para nuestro oído. De hecho, estar muy cerca del lugar de las detonaciones puede causar lesiones auditivas. No olvidemos que éstas pueden alcanzar hasta los 120 decibelios (dB), cifra considerada como umbral del dolor.

El ruido que generan los petardos casi siempre supera el límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es de 65 dB. Así, un petardo destinado al público infantil puede alcanzar los 66 dB; uno de potencia moderada, unos 70-80 dB; y uno de potencia elevada puede oscilar entre los 80 y los 120 dB.

Ante el riesgo evidente de lesiones auditivas, toca subrayar de nuevo el consejo principal: más vale prevenir que curar. En este sentido, el doctor Juan Royo, otorrino colaborador de la comunidad Viviendo el Sonido, asegura que la mejor medida de prevención a la hora de tirar petardos es la distancia: “Cuántos más metros nos separen de la explosión, menor será el nivel de decibelios al que estaremos expuestos, reduciendo así las posibilidades de dañar nuestros oídos”. Otra medida eficaz es el uso de tapones específicos, ya que permiten reducir el impacto del ruido sobre nuestros oídos y minimizar de esta forma el riesgo de lesiones.

Alejarse de los altavoces, la solución más sencilla

Tomar distancia es también el mejor consejo en el caso de conciertos o discotecas al aire libre. El propio doctor Royo insiste en este aspecto: “A mayor distancia de la fuente de ruido, el efecto indeseable sobre la salud es menor porque los decibelios a los que nos exponemos también son menores”. En este sentido, la exposición prolongada a música con un volumen muy elevado puede causar pérdida auditiva y la presencia de pitidos en el oído a causa de la aparición de acúfenos. El especialista de Viviendo el Sonido alerta de que a mayor tiempo de exposición “mayor probabilidad de que el tinnitus sea permanente”.

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