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19/04/2018

Beneficios del ejercicio físico en mayores

¿Quieres estar activo? ¡Sigue estos consejos!

Eva Tomás

Eva Tomás

Monitora deportiva profesional. Nº colegiada: 001459

La mayoría de las personas adultas mayores pueden realizar algún tipo de actividad física y beneficiarse de ello. Caminar, ir en bicicleta, nadar, levantar pesas... son actividades sin riesgo si se comienzan lentamente, pero conviene ser precavidos y no pretender empezar demasiado rápido. Además, si no estás acostumbrado al ejercicio activo o si tienes enfermedades crónicas como diabetes o enfermedades cardíacas, es recomendable que consultes antes con tu médico.

Este tipo de ejercicios son beneficiosos para todo el mundo, independientemente de su edad, pero si eres una persona mayor y los adaptas a tu nivel de movilidad, conseguirás resultados muy positivos.

Beneficios de la actividad física para las personas mayores

El ejercicio y la actividad física aportan infinidad de beneficios para las personas mayores. A continuación os enumero algunos de ellos:

  • Conserva y mantiene la fuerza, lo que les permite poder seguir siendo independientes y libres.

  • Les aporta más energía y motivación para realizar actividades.
  • Mejora su coordinación, postura y equilibrio, lo que evita el riesgo de caídas.
  • Sirve de apoyo para la prevención y tratamiento de la diabetes, el sobrepeso, la hipertensión, la artrosis y la osteoporosis.
  • Favorece la función digestiva.
  • Mantiene y mejora la masa muscular.
  • Mejora la calidad de sueño.
  • Mejora el ánimo, la autoestima y la sensación de bienestar.

Lo más importante es que la actividad física se pueda integrar dentro de nuestra vida cotidiana, que no sea algo puntual y efímero, sino ser capaces de mantener una constancia e integrarla dentro de nuestro día a día. En otras palabras, convertir el ejercicio en una actividad cotidiana más, como puede ser ir a comprar o a buscar a los nietos al colegio.


Consejos para integrar el ejercicio físico en el día a día de una persona mayor:

  1. Comenzar de forma progresiva, paso a paso, especialmente si la persona mayor ha estado inactiva.

  2. Aumentar la intensidad muy lentamente, cada día un poquito más, ya que hay que darle tiempo al cuerpo a que se habitúe a esta nueva actividad.

  3. Utilizar calzado adecuado con suela de goma antideslizante y ropa holgada.

  4. Importantísimo: tomar suficientes líquidos. La gente mayor no siente la necesidad de beber, no tienen la sensación de sed incluso cuando en realidad sí que tienen sed, por lo que resulta vital hidratar bien al cuerpo antes, durante y después del ejercicio físico.

  5. Si se realiza la actividad física al aire libre hay que evitar las horas de mucho sol, especialmente en verano.

  6. Caminar durante unos 30 minutos, como mínimo tres veces por semana y a paso constante y sostenido, es lo mejor para empezar

  7. Ir aumentando las metas poco a poco en número de días, velocidad y distancia recorrida.

  8. Nadar es la actividad más beneficiosa, ya que mejora y mantiene la capacidad cardiorrespiratoria, mejora la amplitud de los movimientos y es un buen relajante muscular al no someter los músculos al impacto contra el suelo.
Recuerda: no es necesario comprar ropa específica ni pertenecer a un gimnasio para estar activos, pero el hecho de realizar la actividad en grupo te ayudará a hacer amigos y mejorará tu red social.