Noticias

21/06/2018

¡Cuidado con el sol y las picaduras en verano!

Descubre cómo evitar y tratar las quemaduras solares y las picaduras

Raquel Blasco Redondo

Raquel Blasco Redondo

Médico especialista en Medicina Interna, experta en Medicina Deportiva y Profesora Universitaria en Ciencias de la Salud

El verano es la época en la que mayor tiempo estamos fuera de nuestro domicilio, por lo que estamos más expuestos al riesgo de sufrir accidentes, máxime al encontrarnos en espacios y lugares que normalmente desconocemos, que visitamos al realizar excursiones o en zonas de playa y montaña.

Del mismo modo, en esta época del año son típicos la exposición al sol y al calor y las picaduras, ante lo cual es preciso conocer y poner en práctica las medidas preventivas necesarias para nuestro disfrute, en un marco de seguridad y salud para nosotros y nuestra familia.

El “accidente” por excelencia: la exposición al sol

Las exposiciones frecuentes y prolongadas al sol en la playa, en el campo o en las piscinas, pueden ser la causa de que nuestra piel sufra daños a corto, medio y/o largo plazo. Sus consecuencias pueden ir desde irritaciones, rojeces, eritemas, etc. hasta quemaduras de diversa intensidad y la posibilidad de desarrollar cáncer de piel.

Por ello, es muy importante recordar los siguientes consejos:
 
  • Tomar el sol con moderación, de manera progresiva, y evitando las horas centrales del día.

  • Evitar las exposiciones prolongadas al sol y utilizar siempre algún tipo de protector solar adecuado a nuestra piel. Se recomienda aplicar crema protectora solar media hora antes de exponerse al sol y reaplicarla cada 2 horas, siempre según el tiempo de exposición.

  • Limitar la exposición solar en menores de 3 años y procurar que beban agua con regularidad.

  • El agua, la arena y la nieve reflejan los rayos solares aumentando sus efectos sobre la piel. Cuando se asciende en la montaña, el riesgo de quemaduras solares es mayor.

  • Alternar los ratos de sol y los de sombra y refrescarse con agua frecuentemente.

  • Beber agua a menudo para prevenir la deshidratación.

  • Las gafas con protección solar previenen la formación de enfermedades oculares.

  • Usar ropa ligera, de algodón y proteger la cabeza con gorra o sombrero ayuda a conseguir una protección segura y eficaz.

¿Qué puedo hacer si mi piel ya se ha quemado?

Si a pesar de estos consejos tu piel ya ha sufrido algún tipo de quemadura es importante llevar a cabo estas acciones:
 
  • Refrescar con compresas de agua fría las zonas quemadas.

  • Beber agua o líquidos en abundancia (que no sean bebidas alcohólicas).

  • Acudir al centro de salud si la zona quemada es muy extensa. La gravedad de la quemadura depende de la extensión de piel a la que afecte.

¿Qué no debo hacer ante las quemaduras solares?

Es importante saber qué hacer, pero también aquello que no debes hacer bajo ningún concepto. Evita lo siguiente:
 
  • Tocar la zona quemada directamente con las manos.

  • Pinchar las ampollas si las hubiera.

Las compañeras no deseadas: las picaduras

En verano las picaduras son muy frecuentes, especialmente durante el atardecer y la noche. Vamos a intentar ofrecer algunos consejos para prevenir su aparición y, en caso de sufrirlas, saber cómo tratarlas.

En la playa a veces contamos con residentes habituales de la zona que nos pueden dar alguna incomodidad. Nos estamos refiriendo a las medusas, erizos de mar, peces urticantes…
 

¿Qué hacer si sufrimos su picadura?

 

Picadura de medusa
La presencia de medusas es difícil de detectar, dado que la mayoría son de aspecto transparente. Debemos estar atentos a la información suministrada por las autoridades y socorristas sobre la presencia de medusas en las playas. Algunas costas disponen de una bandera específica, además de las tradicionales roja, amarilla y verde, referentes a la peligrosidad de la zona de baño.

Al contacto, la medusa desprende unas células urticantes que tienen veneno en su interior, y que con solo el roce producen efectos leves, normalmente, aunque muy molestos. Sentiremos dolor y ardor inmediatos, seguido de inflamación, enrojecimiento y sangrado en el lugar de la picadura.

Lo que debes hacer en caso de picadura de medusa es:
 
  • Sal del agua lo antes posible y da parte a los servicios de socorristas en el caso de que no se sepa.

  • Limpia la zona afectada por la picadura con agua salada o suero fisiológico. Nunca se debe utilizar agua dulce, ya que podría romper las células urticantes, agravando el problema.

  • Si hay algún resto de tentáculo adherido a la piel, quítalo cuidadosamente con unas pinzas.

  • Aplica frío con un paño durante unos 15 minutos. Nunca se debe frotar la zona con toallas, arena, ni otros objetos.

  • Acude al puesto de socorristas, donde te podrán administrar un antihistamínico y/o un analgésico si fuera necesario, o bien trasladarte a un centro médico si fuera preciso.

Picadura de animales marinos (erizos, pez araña, etc.)
Al igual que comentábamos con la picadura de medusa, lo primero que debe hacer es salir del agua, pero también hay otros consejos a tener en cuenta:
 
  • Lava la zona de la picadura con agua abundante, con el fin de eliminar el mayor número posible de espinas.

  • Sumerge la zona afectada en agua lo más caliente posible, sin quemarse, durante aproximadamente 30 minutos. El calor destruye las toxinas del veneno.

  • Para eliminar el resto de las espinas, utiliza unas pinzas o guantes protectores. Si notas que las espinas no salen con facilidad, deja de intentar sacarlas, ya que podrías introducirlas más en la piel y facilitar la infección.

  • Mantén la extremidad en alto y en reposo.

  • Puedes tomar algún analgésico, si lo precisas.

  • Cura diariamente la zona.

  • Se debe acudir al médico si el estado general empeora progresivamente con el inicio de complicaciones respiratorias, convulsiones o alteraciones cardíacas; si no puedes extraer las espinas con facilidad; si aumenta el dolor o la hinchazón, o si hay supuración en la zona de la lesión y aparece fiebre.

Picaduras de mosquitos
Pero, sin duda, los reyes de las picaduras en verano son los mosquitos. A continuación te explicaré cómo evitar y tratar sus ataques.

La mayoría de los mosquitos que nos pican en nuestros hogares se han criado muy cerca de nuestras casas y probablemente nosotros mismos hemos proporcionado el criadero y refugio adecuados para ello. Las fases juveniles de los mosquitos picadores se encuentran en agua estancada y no necesitan mucho espacio. Los focos domésticos van desde cubos, latas, depósitos y fosas sépticas mal tapadas, hasta fuentes y, sobre todo, piscinas fuera de la temporada de baño.

Si hablamos del aire libre, es más frecuente la presencia de mosquitos adultos, sobre todo si estamos cerca de zonas con agua estancada (no necesariamente sucia) o con abundante vegetación y una humedad relativamente alta que les permita estar activos durante todo el día, aunque son las horas de la salida y puesta de sol las que registran normalmente una mayor actividad.

Los jardines con abundante vegetación y bien regado reúnen excelentes condiciones para albergar a los mosquitos adultos durante el día, por ejemplo en setos, arbustos y macetas que les protegen del calor diurno. Hay que tener en cuenta que hay mosquitos que pasan todo el día y se alimentan en el interior de las habitaciones y otros que sólo acceden durante la noche atraídos por la luz.

Medidas de prevención para evitar las picaduras

 

Intentar controlar su cría.
Para ello resulta importante no guardar en el interior o exterior del domicilio recipientes (macetas, juguetes o cubos) que puedan acumular agua y, en caso de que sea imprescindible, vaciarlos al menos una vez cada dos semanas. Si no es posible el vaciado o la protección, como es el caso de estanques, piscinas o fuentes ornamentales, se puede controlar su cría utilizando métodos de cloración del agua o la introducción de peces que se alimenten de las larvas y huevos.
 
Métodos para evitar las picaduras
  • Emplear telas mosquiteras en ventanas y puertas, cuartos de bomba con depósito de agua potable, etc.

  • Usar ropa que cubra la piel: manga larga, pantalones largos y calcetines, principalmente a la caída de la tarde.

  • Dejar la luz apagada si tenemos la ventana abierta, ya que los mosquitos acuden a la luz.

  • En el exterior, procurar mantenernos alejados de espacios donde haya agua estancada sin tratar (agua clorada), como fuentes, piscinas hinchables, estanques, lavaderos, agujeros de árboles.

  • Usar repelentes contra mosquitos en casos en los que estemos en una zona donde abunden y en las horas en las que pican con más frecuencia: a la caída de la tarde o durante la noche. No elijas productos que no estén registrados para ‘uso doméstico’. Lee detenidamente el contenido de las etiquetas antes de utilizar el producto.

  • En caso de usar aerosoles (insecticidas) hay que airear bien las habitaciones. Deben estar igualmente registrados para ‘uso domestico’. Los difusores eléctricos antimosquitos para el interior de las habitaciones deben usarse siempre con las ventanas abiertas al menos cuando se pernocte en ellas.

  • Revisa la ropa de cama antes de acostarte, especialmente cunas y camas de niños.

¿Cómo tratamos las picaduras de abejas, avispas, mosquitos, garrapatas o arañas?

 

  • Si el insecto todavía permanece en la piel, retíralo. En el caso de que sea una garrapata hay que extraerla entera, con pinzas, suavemente, para evitar que se rompa.

  • Las abejas y las avispas pueden dejar su aguijón en la piel cuando pican. Debes retirarlo raspando suavemente la piel hasta hacerlo salir, pero nunca tirando de él, ni retorciéndolo, ni apretando la piel.

  • Limpia la picadura con agua y jabón.

  • Aplica hielo sobre la picadura o compresas de agua fría para reducir el dolor.

  • Puedes tomar algún medicamento para aliviar el dolor si es necesario. En este caso, consulta con tu médico o farmacéutico.

  • Si la hinchazón es intensa, deja el brazo o la pierna en reposo durante unas horas.

  • Procura no rascarte para evitar que empeore y aumente el riesgo de infección.

  • No uses por tu cuenta pomadas con antihistamínicos. En caso de duda busca consejo médico.

Hemos dado un pequeño repaso a los riesgos que puede acarrear estar en contacto con la naturaleza. Merece la pena tener sentido común para evitar estos problemas y disfrutar de estos días tan agradables. ¡Feliz verano!