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15/11/2018

Higiene postural en distintos deportes y actividades deportivas

¡Aprende más sobre la escuela de espalda!

Raquel Blasco Redondo

Raquel Blasco Redondo

Médico especialista en Medicina Interna, experta en Medicina Deportiva y Profesora Universitaria en Ciencias de la Salud

A veces nos preguntamos si seremos capaces de realizar determinadas actividades deportivas y si serán o no una fuente de preocupaciones para nosotros y nuestra salud. En todo ese pensar y repensar, a veces se nos escapa algo tan importante como la postura que va a mantener nuestra columna vertebral durante la práctica del deporte.

En esta entrada, intentaremos explicar los riesgos que entraña el gesto deportivo para nuestra espalda cuando realizamos algunas actividades deportivas.

Antes de comenzar, unos conceptos básicos:

Escoliosis: Es una desviación lateral de la columna vertebral.
 
Cifosis: Curvatura de la columna vertebral que produce una postura jorobada o agachada. Generalmente, la cifosis se desarrolla en la parte superior de la columna vertical (cifosis dorsal).

Espondilolisis y espondilolistesis son dos patologías que frecuentemente están relacionadas entre sí, y que suelen afectar a la parte baja de la espalda. Consisten en un desplazamiento de una vértebra, generalmente hacia adelante. Afecta con mayor frecuencia a las vértebras L4 o L5.

Tipos de deportes en los que hay que tener cuidado con la espalda:

Baloncesto

En general es un deporte de bajo riesgo. A las personas que utilicen corsés como tratamiento de escoliosis ó cifosis se les permite el entrenamiento, pero no la competición. Al realizarse sobre un terreno duro se necesitan unas zapatillas que amortigüen adecuadamente y protejan tanto al pie como a la columna vertebral.


Balonmano

Al ser de lanzamientos unilaterales se favorece la hipertrofia muscular del lado dominante, eso debemos de tenerlo muy en cuenta. La dirección de la acción rotatoria favorece una escoliosis rotatoria existente.

Las acciones violentas (golpes, caídas) lo hacen desaconsejable para personas con espondilolisis y espondilolistesis. También las desaceleraciones bruscas con rotación de la columna dorsal lo hacen potencialmente negativo para la columna vertebral.

Bolos, deportes autóctonos

Aunque parecen muy sencillos, producen grandes cargas sobre la columna vertebral, favoreciendo las lumbalgias, sobre todo en individuos con espondilolisis o espondilolistesis. No se aconseja en las hipercifosis por el gesto de lanzar la bola. Debido a que es un deporte asimétrico se desaconseja en escoliosis.

Carrera

Las personas con escoliosis o cifosis que no necesitan corsé pueden hacer cualquier tipo de carrera, aunque son más recomendables las de ritmo lento y de mayor duración. Los individuos que utilizan corsés pueden hacer marcha siempre que no tengan lumbalgias provocadas por el balanceo de las caderas.

En espondilisis y espondilolistesis no se recomienda ni las vallas ni los obstáculos, por la hiperextensión brusca repatida de la columna lumbar. También se debe evitar la subida de cuestas debido a la flexión mantenida de la zona lumbar.


Ciclismo

La posición aerodinámica en la bicicleta exagera la cifosis dorsal, por lo que no se aconseja su práctica cuando exista una hipercifosis dorsal. En escoliosis de menos de 30 grados y en casos de corsé pueden realizar bici siempre en posición más erecta, colocando el sillín más bajo, subiendo el manillar y evitando el de forma curva, evitando así la posición de hipercifosis.

En casos de espondilisis y espondilolistesis puede hacer ciclismo siempre que no provoquen dolor lumbar. En todos los casos anteriores, se desaconseja el ciclismo de competición.


Fútbol

Debido a la dureza del juego y la posibilidad de contacto, no debe practicarse con una escoliosis de 25-30 grados. No se puede practicar con corsés o espondilolistesis. En espondilolisis estable y asintomáticas pueden iniciarse paulatinamente en este deporte, y vigilar que no aparezca dolor.

Debido a sus caídas constantes es un deporte agresivo para la columna vertebral. El fútbol sala, al jugarse en un terreno más duro, tiene mayor agresividad, así como el puesto de portero.

Gimnasia deportiva y rítmica

Son frecuentes los microtraumatismos y la sobrecarga de la columna y sobre todo de su parte lumbar. En espondilisis y espondilolistesis está contraindicada la gimnasia, mientras que en escoliosis leves estabilizadas se permite la barra fija, paralelas, anillos y suelo, desaconsejándose el trampolín, caballo, plinto, camas elásticas y similares.

Debe evitarse cargar a otro compañero sobre la espalda y elevar pesos muertos.

Hockey

Es agresivo para la columna vertebral por la posición adoptada para golpear el disco o pelota, ya que exige una flexión del raquis mantenida y en los tiros en los que se produce un giro brusco de la charnela lumbosacra. Por lo tanto es un deporte contraindicado en lesiones de columna.

Lanzamientos

Debido a los movimientos giratorios bruscos y aceleraciones y desaceleraciones súbitas, son actividades deportivas vertebralmente negativas. A esto hay que sumar que son deportes con asimetría en el gesto deportivo.

Ping-Pong

Es una buena actividad para personas con problemas raquídeos no severos, salvo que provoquen dolor. Al inclinarse sobre la mesa de ping-pong tienen tendencia a incrementar la cifosis dorsal.

Rugby

Por su violencia a todos los niveles, se desaconseja en niños con afectación de la columna vertebral. Es uno de los deportes con mayor frecuencia de lesiones entre sus deportistas (13-14%).

Saltos

Contraindicados en portadores de corsés. El salto de longitud se permitirá en escoliosis leves sin corsé.

Tenis

Es un deporte asimétrico y además en gestos como el saque y el “smash” favorecen la lesión del raquis.

Tiro con arco

A pesar de ser asimétrico, se considera vertebralmente indiferente. Sólo se recomienda fortalecer la musculatura abdominal.

Voleibol

Se considera vertebralmente positivo y se recomienda en jóvenes con escoliosis leves o moderadas y en cifóticos. También puede practicarse con corsés, evitando gestos extremos como las caídas. El calzado debe tener una buena capacidad de amortiguación. No se recomienda a los deportistas con espondilolisis y espondilolistesis.

Como siempre, estas recomendaciones, son sólo eso, recomendaciones. Por supuesto, siempre ha de prevalecer el sentido común y el consejo médico, ¡recuerda que estamos aquí por tu salud!