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11/10/2018

Sonríe, ¡es para toda la vida!

Aprende sobre salud bucodental y cuida tus dientes

Raquel Blasco Redondo

Raquel Blasco Redondo

Médico especialista en Medicina Interna, experta en Medicina Deportiva y Profesora Universitaria en Ciencias de la Salud

El envejecimiento es un proceso normal de cambios relacionados con el paso del tiempo que se inicia con el nacimiento y continúa a lo largo de la vida. Pero la vejez no es una enfermedad, aunque resulta un hecho indiscutible que las características específicas de la persona mayor conllevan un mayor riesgo, ya que casi todas las afecciones se hacen más frecuentes en la segunda mitad de la vida. Además, en esta etapa adquieren una particular importancia los factores psicológicos y sociales, muy resaltados en los últimos tiempos en la concepción del proceso salud-enfermedad, pues existe una menor capacidad neuropsíquica para la adaptación al medio y aquí interviene y mucho nuestra salud bucodental.

Los diferentes cambios normales del envejecimiento son una parte de la odontogeriatría conocida como envejecimiento orofacial, que está definido por los cambios normales presentados en la mayoría de los adultos mayores. En las estructuras orales se dan cambios propios del envejecimiento, pero la pérdida parcial o total de los dientes no son propios de la edad, sino un indicativo de mal estado de salud oral del paciente.

A medida que uno se hace mayor, resulta aún más importante cuidar los dientes y la salud bucodental. Una idea errónea generalizada es que es inevitable perder los dientes, pero es cierto. Si se cuidan correctamente, los dientes pueden durar toda la vida; no importa la edad que tengamos, debemos cuidar de nuestros dientes y de nuestra boca. El mantenimiento de la salud bucal puede contribuir a que usted pueda consumir los alimentos que necesita para nutrirse y además se sentirá bien al sonreír, hablar y reír.

¿Cómo cambia la boca a medida que pasa el tiempo?

La boca cambia a medida que se envejece. Los nervios de los dientes pueden hacerse más pequeños, con lo que los dientes son menos sensibles a la caries u otros problemas. Si no se hace revisiones dentales con regularidad, esto podría llevar a su vez a que los problemas no se diagnostiquen hasta que sea demasiado tarde. Dentro de los principales cambios apreciados en las estructuras de la cavidad bucal podemos encontrar:
  • Los dientes que adquieren un color amarillento, se vuelven más frágiles o quebradizos y menos permeables. Esto se debe a que el contenido de agua y materia orgánica del esmalte disminuyen con la edad, ya que es un tejido mineralizado que tiene un constante intercambio iónico con los líquidos bucales que le rodean.

  • Apariencia desgastada de las coronas dentarias, que se relacionan, básicamente, con el proceso de abrasión, de roce del esmalte dentario.

  • Aumento de aparición de caries dentales. Debemos tener en cuenta que ocurren cuando las bacterias crean huecos en el esmalte que recubre los dientes. Cepillarse los dientes cada día y después de cada comida con pasta dental con flúor, así como utilizar hilo dental, ayudan a proteger el desgaste del esmalte de los dientes, pero sin duda, una vez que se forma la caries tu odontólogo tendrá que reparar el daño.

  • Aumento de aparición de enfermedades de las encías. La enfermedad de las encías comienza cuando una placa dental se forma a lo largo de y bajo la línea de las encías. Esta placa causa infecciones que afectan a las encías y a los huesos que mantienen a los dientes en su lugar. Esto también requiere del cepillado diario de dientes y la utilización de hilo dental. Consulta a tu odontólogo, ya que la enfermedad de las encías puede llevar a infecciones, y si no son tratadas pueden dañar seriamente huesos, encías y otros tejidos que sostienen tus dientes.

Y… ¿Cómo puedo prevenirlo?

Para prevenir enfermedades de las encías:

  • Cepíllate los dientes diariamente y después de cada comida con un cepillo de dientes de cerdas suaves. También puede ser beneficioso el uso de un cepillo de dientes eléctrico.

  • Cuando te cepilles los dientes, cepilla todos los lados de tus dientes y no olvides cepillar suavemente tu lengua para ayudar a mantener limpia la boca.

  • Límpiate entre los dientes una vez al día con seda dental u otro limpiador interdental.

  • Pide asesoramiento a tu odontólogo acerca de cómo realizar una adecuada higiene dental.

  • Visita a tu odontólogo de forma periódica para revisión y limpieza. Consúltale si al cepillarte o utilizar hilo dental hace que tus encías sangren o te causen dolor.

  • Consume una dieta bien equilibrada, rica en frutas y verduras.

  • Deja de fumar. Además de aumentar el riesgo de padecer cáncer de pulmón y otros cánceres, fumar agrava los problemas de la enfermedad de las encías, la caries dental y la pérdida de dientes.

¿Y si tengo implantes o dentadura completa postiza?

Los implantes y las dentaduras postizas son necesarias para reemplazar dientes dañados. Debes saber que:
  • Con el tiempo habrán cambios en tu boca y tu dentadura postiza necesitará de un ajuste o ser sustituida por una nueva. Consulta con tu odontólogo/a.

  • Si llevas dentadura completa o parcial, recuerda limpiarla a diario. Cepíllala todos los días y después de las comidas.

  • Extrae la dentadura de la boca durante un mínimo de cuatro horas todos los días. Lo ideal es extraerla por la noche, y después de limpiarla colócala en un vaso con agua.

  • Si tienes dentaduras parciales aplica las mismas pautas de limpieza.

  • Acude periódicamente al odontólogo aunque se dé el caso de haber perdido todos tus dientes.


En general si deseas sentirte bien, mantener un buen estado de salud y tener buen aspecto durante toda la vida, tal vez te sorprenda la diferencia que marca una boca sana.

Al adoptar hábitos bucales sanos en casa, tomar decisiones inteligentes sobre la dieta y el estilo de vida y solicitar asistencia dental con regularidad, puedes contribuir a que los dientes te duren toda la vida, ya tengas dientes naturales, implantes o dentadura postiza. ¡A sonreír!