Nuestros Protagonistas

“Para adelgazar hay que hacer la dieta del ‘más por menos’: más deporte y menos comida”

La obesidad es un grave problema en un país como España, donde el 15,6% de la población sufre esta enfermedad actualmente. No estamos hablando de un problema únicamente estético, la gravedad va mucho más allá de la apariencia física. El sobrepeso provoca problemas cardiovasculares y renales, varios tipos de cáncer, artrosis, diabetes… además de trastornos psicológicos como la baja autoestima o la depresión. Demasiado peligro para nuestra salud tratándose de un problema que puede solucionarse sin cirugía ni productos médicos, simplemente con constancia, mucho esfuerzo y una gran fuerza mental.

Miguel González, un hombre de 45 años que vive en el costero pueblo granadino de Motril y trabaja como Agente de seguros, es el claro ejemplo de que se puede superar la obesidad mórbida sin ayudas médicas. Miguel llegó a pesar 170 kg. Los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo lo condenaron al sobrepeso, pero actualmente, gracias a la constancia con el deporte y a la buena alimentación, ha perdido más de 70 kg y ha finalizado varias carreras de ultra distancia como el Ultraman UK, el Soplaoman, la 101 de Ronda a pie, el Ironman de Barcelona, el Iberman de Huelva, el Ultra-Tri de Motril, la Titan Desert...

Un ejemplo palpable de que con fuerza de voluntad y mucho esfuerzo todo es posible. Hay que levantarse del sofá y ponerse el mono de trabajo. No hay más.

 

1. En primer lugar, ¿quién es Miguel González? ¿Cómo se definiría?

Soy una persona a quién le gusta vivir el momento y disfrutar del día a día.

 

2. ¿Cómo llega un barcelonés a Motril?

Mi padre es de Motril, cada año íbamos allí de vacaciones y allí fue donde conocí a mi mujer. Nos turnábamos para vernos. Yo iba a Granada, ella venía a Barcelona... Nos casamos en Motril, pero nos vinimos a vivir a Barcelona. Sin embargo, a los dos o tres años le dije que se estaba mejor en Motril, por el tema del clima y el ritmo de vida, y nos fuimos a vivir a tierras granadinas.

 

3. ¿Afectó su cambio de domicilio y, por tanto, las costumbres andaluzas a su aumento de peso?

Afectó bastante. En Barcelona trabajaba de camarero y no paraba de moverme en todo el día, pero cuando llegamos a Motril cambié de hábitos de vida. Empecé a trabajar en una agencia de seguros y mi día a día era más sedentario. Si a eso le añadimos el tapeo, las comidas más copiosas y la falta de actividad física encontramos el motivo de mi aumento de peso.

4. ¿Cómo influía su sobrepeso en su vida diaria?

Influyó mucho, porque no tenía ganas de hacer nada. Necesitaba sentarme todo el tiempo al no poder estar de pie, en seguida me cansaba y eso hacía que prefiriera quedarme en casa antes que salir por ahí.

 

5. ¿Cuál fue el momento en el que decidió adelgazar y cambiar de hábitos?

Un día que subí a un tercero sin ascensor para hablar con unos clientes y tuve que esperarme diez minutos a recuperar el aliento porque no podía articular palabra del agotamiento que traía. Además, se me estaban poniendo los tobillos negros del peso. Y ése fue el momento en el que dije hasta aquí he llegado, mañana empiezo a adelgazar.

 

6. Eso es lo que siempre se suele decir, pero nunca se hace. Usted sí que lo hizo…

Dije mañana empiezo y empecé. Me levanté un poquito antes y me fui a andar. Caminé menos de 2 km, al día siguiente lo mismo, al tercero 2,5… y así sucesivamente hasta que pude empezar a correr y ése fue el inicio de las otras actividades: bicicleta, natación...

 

7. Poco a poco y con buena letra, ¿no?

Poco a poco. Yo con estas cosas del peso siempre digo que es a largo plazo. Tú no puedes hacer dietas milagrosas, que si la dieta de la piña o de la alcachofa... No, tienes que aprender a comer bien y hacer más actividad deportiva. Hay que hacer la dieta del “más por menos”. Más deporte y menos comida. Es tan sencillo como eso.

 

8. ¿Eso sería lo que le diría a la gente sedentaria?

Sí, que simplemente hay que levantarse. Levántate y empieza a hacer algo. No pretendas correr el primer día media maratón, ni diez kilómetros. Yo empecé con un kilómetro y medio y he hecho carreras de 100, 110, 140 km… Hay que empezar poco a poco.

 

9. ¿En qué ha cambiado?

Sobre todo en vitalidad. Antes era una persona sedentaria que estaba todo el día en casa sin querer ir a ningún lado y ahora siempre estoy inventando qué puedo hacer para mejorar.

10. En España el 15,6% de la población es obesa, ¿por qué cree que el porcentaje es tan alto?

Sobre todo por los hábitos alimenticios. Se come demasiada porquería y pocas cosas sanas. La gente se cree que comer sano cuesta, esfuerzo y dinero, y no es así. Si el producto es caro simplemente hay que comprar menos cantidad. Y lo que es peor es el picoteo entre horas, las pastas, los fritos... Tenemos que comer a las horas que toca y, en caso de picotear entre horas, que sea fruta.

 

11. En ese sentido, ¿cree que se puede adelgazar comiendo bien pero sin hacer deporte? ¿Y viceversa?

Una cosa lleva a la otra. En mi caso no tengo pieles colgando porque he ido reduciendo el peso lentamente. He tardado cinco años en bajar 30 kg y diez en perder 70. De este modo la piel va volviendo a su sitio y es mejor. Es bueno hacer deporte y es bueno comer bien. Hay que encontrar el equilibrio entre ambas cosas.

 

12. ¿El deporte tiene edad?

No. Yo empecé con 40 años. Lo que sí que es cierto es que tienes que adaptar la disciplina deportiva a tu edad. No puede hacer lo mismo una persona con 40 años que con 60. El problema es que mucha gente pasa de no hacer nada a hacerlo todo, y eso tampoco es bueno. Hay que ir ampliando la cantidad y la intensidad del deporte progresivamente, y encontrar el tipo de deporte que se adapte a tus necesidades, tanto de edad como de estado físico.

 

13. ¿Cómo se podría cambiar la mentalidad de la gente respecto a la necesidad de hacer deporte?

Cada vez hay más gente que practica deporte porque se están empezando a dar cuenta de la importancia que tiene. La clave está en buscar la hora que se adapte mejor a tu tiempo. En mi caso me levanto a las 6:30 porque así tengo un par de horas para el deporte antes de empezar a trabajar a las 10. El que no quiere encontrarse un hueco es que en el fondo no quiere hacer deporte, puesto que ya sea por la mañana, el mediodía o la noche siempre hay algún rato.

 

14. ¿Cómo influye el deporte en el bienestar emocional?

Muchísimo. El deporte a mí me ha quitado el estrés. Vivía siempre estresado, con prisa, nunca terminaba mi trabajo… y desde que hago deporte es como si descargara todo ese estrés en la actividad física, y me relaja. El deporte influye muy positivamente en la vida diaria.

15. Leyendo las condiciones del Ultraman da miedo sólo de oírlo… ¿Se planteó abandonar en algún momento?

No, en ningún momento. Mi objetivo era terminarlo. Un Ultraman es una carrera de tres días que consiste en 12 horas diarias, pero si tardo doce y media no me importa. De hecho, en el último que participé en Motril, no terminé. El segundo día teníamos 12 horas en bicicleta y no entré en tiempo, pero al día siguiente salí a correr la doble maratón. Ya no iba a ser Finisher, pero me sentí igual de bien que si lo hubiera sido. No hay que tomarse el deporte como algo competitivo, sino como lúdico. Vamos a divertirnos y a sentirnos bien y no a estresarnos con ello.

 

16. El primer Ultraman que hizo fue el de Gales, el Ultraman UK, ¿cuál fue el mejor y el peor momento de esa prueba?

El mejor momento fue la llegada del segundo día, porque no las tenía todas conmigo y al llegar todos mis compañeros me aplaudieron y sentí una emoción muy grande. El peor momento fue el agua. Cuando iba por el kilómetro 8 me empezó a entrar agua helada por la espalda y empecé a notar que me quedaba congelado. Fue una sensación muy incómoda, pero pude terminar.

 

17. ¿Qué opinión tiene sobre la apuesta de GAES por ayudar a deportistas anónimos a conseguir sus sueños?

Me parece estupendo. En mi caso económicamente no hubiera podido ir a Gales. Estuve intentando reunir el dinero vendiendo camisetas, mecheros… pero no tenía suficiente. Participar en el Ultraman UK me costó finalmente 4.500 €… Vas con un equipo de cinco personas, hay que contratar aviones, apartamentos, alquilar vehículos… No es únicamente la inscripción, sino todo lo que acarrea detrás. Es bueno que las becas de GAES Persigue tus sueños tengan mucha difusión y que se presenten muchos proyectos, a pesar de que no todos puedan ser becados.

 

18. Por último, ¿qué consejos puede darle a todo aquél que se inicia en esto del deporte para superarse a sí mismo?

Si es como reto personal, sobre todo hay que tomárselo con tranquilidad. No hay que intentar hacerlo todo de golpe el primer día, sino empezar poco a poco e ir aumentando. Lo difícil no es empezar, es mantenerse. Hay que ser constante. Es bueno buscarse a un par de amigos, porque si un día falla uno puedes salir con el otro y te aseguras de no quedarte en casa.