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“La única posibilidad que hay de cumplir un sueño es estar convencido de que puedes llevarlo a cabo”

¿Existen los milagros? Habrá mucha gente que crea que no, y yo era una de esas personas, hasta que conocí a Víctor Tasende. ¿Todavía no conoces su historia? Todo empieza con una desobediencia. ¿Sabes cuándo tus padres te dicen eso de “no te tires a la piscina de cabeza que es peligroso”? ¡Pues tienen toda la razón!

Cuando tenía 17 años Víctor sufrió una tetraplejia incompleta al tirarse de cabeza a una piscina de un parque acuático y su vida cambió radicalmente. Pero ésta no es una historia triste. Gracias al apoyo incondicional de su familia y de su pareja y, sobre todo, gracias a su envidiable espíritu de superación y a sus ganas de vivir, no únicamente consiguió volver a andar, sino que, no contento con eso, se ha convertido en un amante del deporte y ha superado pruebas extremas como la Titan Desert o un Ironman.

Obviamente no ha sido un camino de rosas. Hay mucho sacrificio, esfuerzo y trabajo diario detrás, pero Víctor Tasende es un claro ejemplo de que nada es imposible cuando quieres algo de corazón. Coge bolígrafo y papel y disfruta de la lección de vida que vas a leer a continuación. ¡Empieza la clase!

 

1. En primer lugar, ¿quién es Víctor Tasende? ¿Cómo se definiría?

Soy un resiliente de la vida. Cuanto más adversas son las dificultades más me motivo. Cuantos más obstáculos me encuentro en el camino y cuanta más gente tóxica me dice que no puedo hacer algo e intenta impedir que consiga un objetivo, me motivo por toda la gente que me ayudó a llegar donde estoy hoy. Si me caigo, que me caigo muchas veces y tengo muchos fracasos, esas son las bases de los éxitos que puedo llegar a tener. Siempre digo que los éxitos son gracias a todas las personas que me han acompañado en este camino.

 

2. ¿Cómo se pasa de una tetraplejia a disputar pruebas como la Titan Desert o el Ironman?

Es una mezcla de tiempo, esfuerzo, trabajo, sacrificio y la fe que tengas en la que creencia que tú elijas y por la que luches, ya sea un hijo, una pareja, un Dios o una forma de actuar. Al final tienes que creértelo, trabajar constantemente en ello y llegar hasta el final.

 

3. Una vez recuperada la movilidad se enganchó al deporte cuando antes no le llamaba demasiado la atención… ¿por qué?

Antes del accidente hacía ejercicio, no de forma periódica y además era de los primeros en sentarme cuando me cansaba. A raíz de empezar con el deporte y ver que la recuperación durante esos dos años mejoró mucho, me encontré con una deuda de vida y empecé a darle al deporte todo lo que él me había dado, y fue entonces cuando empecé a entrenar. Y descubrí un mundo nuevo donde el hecho de completar un reto personal deportivo en el día a día te da unos valores y una satisfacción que yo no he encontrado en otra situación, y eso te da fuerzas para seguir y afrontar todo lo demás en la vida.

Foto: Horacio Cabilla

4. ¿Alguna vez ha tenido miedo de hacerse daño haciendo deporte y volver a pasarlo mal?

De todo lo que hago a día de hoy durante el proceso intento no pensar cómo lo estoy llevando a cabo. Normalmente domino mis miedos y los demonios de todo lo que pienso, excepto en una disciplina. Puedo salir en bicicleta o en moto al monte, hacer tiro con arco, remo y los miedos que tengo de que me falle un brazo por la fuerza y pueda tener una caída los tengo controlados, excepto cuando nado. Cada vez que me meto en el agua es un periplo importante porque me vienen a la cabeza pensamientos, recuerdos y flashes del accidente. Cuando estoy en el mar nada más empezar me viene a la cabeza la canción de la película Tiburón, veo el fondo negro… Todo eso son condicionantes que en ese momento me están dificultando la situación pero que me motivan a seguir. También me pasa eso cuando vuelo en avión. Recientemente tuve un susto muy grande en un viaje y desde ese momento tengo más aprensión, a pesar de que siempre me ha dado cosa volar. Cada vez que vuelo entro en mi propia Odisea en la que me tengo que hacer mis propios ejercicios. Al final se trata de hacer lo que yo promuevo, porque si no lo hiciera perdería toda la credibilidad que pueda tener en las charlas.

 

5. ¿Cómo se combate el miedo?

La única manera de combatirlo es entendiendo porqué tienes ese miedo, recurriendo a los recursos o a los conocimientos que puedas adquirir para superarlo y, por último, enfrentándote a él. Si no lo comprendes no lo vas a superar, porque no vas a saber por qué a ti te supera; si no tienes los conocimientos y no quieres llegar a adquirirlos tampoco lo vas a superar; y mucho menos vas a vencer a un miedo si nunca te enfrentas a él. Al final se trata de una combinación de las tres: comprenderlo, aprender de él y enfrentarte a él.

 

6. Siempre dice que el momento del accidente cambió su vida a mejor, ¿cómo se puede convertir su peor desgracia en su mejor regalo?

Así es. Lo cierto es que no es algo que se lo desee a nadie y no creo que nadie quisiese vivir lo que yo estoy viviendo hoy sabiendo lo que he pasado, pero todo ello ha hecho que sea la persona que soy hoy en día. De toda esa vivencia negativa con el tiempo he aprendido a sacar lo mejor, e intento hacérselo llegar a la gente en cualquier aspecto y situación, ya sea para superar un accidente, una depresión, queriendo hacer un reto, etc. A día de hoy podría quedarme en mi zona de confort con mi pareja y mi sueldo y hacer mi vida, pero he decidido invertir en esto de las conferencias, ya que a mí también me repercute directamente la motivación de la gente y, aunque es algo más efímero, me llena y me motiva.

 

7. ¿En qué ha afectado el accidente en su forma de ver la vida? Le ha cambiado completamente, claro…

Totalmente. El accidente me ha enseñado sobre todo a que hay que vivir el momento. Viví dos instantes fundamentales durante el proceso. El primero fue al tener el accidente, dado que mi vida cambió socialmente por completo. Hasta el momento en el que puedas tener un hecho traumático cercano a la muerte tu vida está preestablecida por la sociedad. Tienes que crecer, estudiar, cursar una carrera, trabajar… Y es así aunque no te guste. Sin embargo, cuando te pasa algo como lo que me pasó a mí ves que no estamos en una jaula, sino que somos libres para tomar nuestras propias decisiones y el control de nuestra vida y que tenemos que hacerlo en base a unas determinadas ideas que podemos llevar a cabo. En mi caso lo aprendí demasiado rápido en cuanto a vivir el objetivo y querer las cosas ya. Empecé a conseguir una serie de cosas sin disfrutar del proceso y, gracias a hacer el Camino de Santiago, que fue una promesa que había hecho por volver a caminar, comprendí que tenía que vivir cada día teniendo presente el objetivo. Sé lo que quiero conseguir, pero tengo que ser consciente de cómo vivo cada fase del camino hasta llegar a ello.

8. La mayoría de gente se vendría abajo al sufrir un mazazo tan grande siendo tan joven, ¿qué fue lo que le hizo tirar para adelante? ¿cuál fue su motivación?

Mi abuela. El reflejo de lo que ve la gente en todo lo que hago es un 1% de la fuerza que tiene mi abuela y de todo lo que me ha transmitido ella durante todo este tiempo. Por circunstancias de la vida me quedé sin padres a los 3 años y mi abuela me tuvo que criar. Tiró para adelante con todo y cuando yo tenía 17 años llegó el accidente, lo que supuso que ella no supiera si yo estaría en una buena situación cuando ella falleciera. Esa energía y esa motivación me sirvieron para decir “quiero valerme por mí mismo de la manera que sea para que ella se pueda morir tranquila”. Y esa idea hizo que me fuese recuperando.

 

9. ¿Se identifica con la expresión “carpe diem”?

Sí, hay varias expresiones que me gustan mucho. El vivir el momento y estar en tranquilidad y paz es algo que me llena. También me gusta la frase “Alma sana in corpore sano”, que se refiere a sentirte bien contigo mismo mediante el deporte; y “tempus fugit”. Hay que vivir intensamente cada día.

 

10. La mayoría de personas sedentarias justifican su ausencia de ejercicio físico a la falta de tiempo y de ganas, ¿qué consejos les daría?

Tiempo nunca tenemos, pero no lo tenemos para hacer lo que tenemos que hacer. La realidad es que cuando vemos a alguien conseguir algo queremos lo que esa persona ha conseguido, pero sin padecer, sufrir o vivir lo que ha tenido que pasar ella para conseguir eso. Tenemos que hacer lo que toca para poder conseguirlo, y no esperar a tener un hecho traumático próximo a la muerte, ya sea propio o de alguien cercano. La gente no es consciente de su propio potencial hasta que ocurre algo cerca de su círculo. No hay que esperar a que llegue ese momento negativo, porque si llega puede que no estés preparado y en ese caso te superará y no lo conseguirás. Por eso tienes que estar predispuesto a afrontarlo de la mejor manera.

 

11. ¿El deporte influye en el bienestar emocional?

Sin duda, sin duda. Cuando haces un buen entrenamiento o una buena carrera te comes el mundo en todas las facetas de tu vida: con tu pareja, tus hijos, en el trabajo... Por el contrario, un mal día a nivel deportivo también te hunde. Hay que tener mucha fuerza mental para controlar todas las situaciones y siempre seguir adelante.

12. ¿Cómo se cumple un sueño?

La única posibilidad que hay de cumplir un sueño es estar convencido de que puedes llevarlo a cabo. Si lo estás, de una manera u otra, tarde o temprano lo vas a conseguir. Puedes no tener recursos, que los conseguirás de algún modo; puedes no estar capacitado, pero llegará un momento en que consigas estarlo. Si estás plenamente convencido, ese sueño será el sueño que has cumplido y, si no lo has hecho, se transformará en el sueño que tienes que llegar a cumplir.

 

13. ¿Qué opina de la iniciativa de GAES por ayudar a deportistas anónimos a conseguir sus sueños?

Es algo que me impresiona todavía a día de hoy, ya conociéndolo desde hace tres años, me motiva mucho y los apoyo fielmente y al 100%. Que una empresa dé la oportunidad a alguien amateur, que no es conocido ni tiene detrás un sponsor grande, de cumplir un sueño es digno de elogio en una empresa con unos valores como los de GAES. Esto me sería fácil decirlo cuando me dieron la beca, pero hoy, tres años después, lo reitero. Y más sabiendo todo lo que he transitado con diferentes empresas que potencialmente son más grandes que GAES y, por tanto, tienen más recursos económicos, pero que no apuestan por esta labor social, por ayudar a sus empleados ni por tener unos valores internos en la empresa. Sin embargo, GAES, con unas limitaciones mayores respecto a esas otras marcas, apuesta por la ayuda y la labor social, tanto a nivel interno como externo. Y eso es digno de alabar.

 

14. Se ha convertido en un ejemplo a seguir para miles de personas, ¿le gusta esa posición o se siente presionado?

Siempre que voy a hacer una ponencia me pongo nervioso, pero el ver cómo reacciona la gente a lo que les estoy contando me motiva mucho para poder seguir haciéndolas. Y más me gusta cuando me envían un correo y me dicen que gracias a mí han conseguido un determinado logro. Rápidamente les contesto y les digo que no fue gracias a mí, ya que han sido ellos los que se han enfrentado al problema. Yo simplemente he sido su “despertador”. Les he dado una bofetada psicológica en el momento en el que ellos no creían en sí mismos.

 

15. Por último, ¿cuál es su límite?

Mi límite está y estará el día que no tenga ilusión por levantarme para hacer algo. Como cualquier persona tengo muchos límites y, en mi caso, todavía más por las secuelas del accidente. En mi lado izquierdo no tengo sensibilidad, pero sí una gran espasticidad, que es la tendencia a agarrotárseme la musculatura y, en el lado derecho, tengo hipersensibilidad. La espasticidad me aparece cuando tengo frío, estoy nervioso o en situaciones límites, y por eso me gusta dar charlas delante de mucha gente para estar nervioso, nadar en el mar o subir a la montaña cuando hace mucho frío y llegar al límite cuando entreno. A pesar de mis límites me levanto cada día con motivación e ilusión, trabajando fuerte y al final me levanto cada vez que me caigo. El límite siempre hay que forzarlo a llegar un poco más allá tanto a nivel psicológico como físico, porque de ese modo lo irás extendiendo cada vez más.