Tu Bienestar

Actividades dirigidas en una sala de gimnasio. ¿Cuáles son las más adecuadas?

Raquel Blasco Redondo

Raquel Blasco Redondo

Médico especialista en Medicina Interna, experta en Medicina Deportiva y Profesora Universitaria en Ciencias de la Salud

En España numerosos centros deportivos van adaptando modelos nuevos y más especializados de actividades dirigidas en sala, como los estudios de pilates, yoga, entrenamientos personales o entrenamientos por electro-estimulación...
 
Sin embargo, estos cambios en la forma en la que queremos cuidar nuestra forma física aún no se han visto reflejados en el surgimiento de centros deportivos dedicados al cuidado de la salud de las personas mayores o, por lo menos, no de forma tan marcada como para facilitar la posibilidad de elección a este grupo de la población.
 
El porcentaje de practicantes de algún tipo de actividad física en las personas entre 55 a 64 años ha pasado de un 12% de la población en el año 2000 a un significativo 30% en 2010, siendo del 19% en mayores de 65 años y previéndose una tendencia a seguir aumentando en los próximos años. Sin embargo, el nivel de práctica sigue siendo inferior al de otros grupos de edad, posiblemente debido, entre otras causas, a la existencia de una serie de obstáculos o barreras, en algunos casos objetivas y, en otros, percibidas por los mayores.
 
Entre esas barreras de acceso encontramos que, en muchas ocasiones, los mensajes y la información acerca de la actividad físico-deportiva para mayores no han sido claros, y los servicios específicos han tenido un diseño inadecuado. Por ese motivo desde aquí nos gustaría dar una serie de información práctica en el caso de que decidas apuntarte a un gimnasio.

Características generales del centro deportivo

Ubicación

Es imprescindible que el centro esté cercano a tu domicilio o que el tiempo de desplazamiento al lugar donde vayas a realizar la actividad física sea inferior a 10 minutos.

Horario

La mayoría de estudios que se han hecho en España sobre la demanda de actividad física en personas mayores revelan que la mayor parte de las personas mayores prefieren hacer actividad física por la mañana y, de hecho, los que ya hacen algún tipo de actividad suelen hacerlo así, de modo que es interesante que la gran mayoría de las actividades queden reflejadas en este horario.

Actividades

El planteamiento de la actividad física en las personas mayores, como hemos ido viendo, debe tener como objetivos el aspecto lúdico, el entretenimiento y una ocupación activa del tiempo de ocio, pero también que esa actividad física tenga unas características (en cuanto a tipo de ejercicio físico, duración, intensidad y regularidad) suficientes para generar un proceso coherente, consiguiendo beneficios para la calidad de vida de la persona a nivel fisiológico y social.

 
Así que tendremos que partir de los intereses, gustos y contexto de los participantes. En ese sentido, las actividades más demandadas por mujeres y hombres mayores son las siguientes:

  • Mujeres: Programas de ejercicio físico (40%) o actividades acuáticas (40%) y, en menor proporción, actividades cuerpo-mente, gimnasias orientales (13%) y actividades con música (6%).
  • Hombres: Programas de ejercicio físico (33%), natación (28%), deportes (21%) y actividades físicas al aire libre en el medio urbano o natural (12%).
Puestas así las cosas, habrá que buscar las actividades dirigidas de sala en un gimnasio que cumplan una serie de requisitos básicos:
  • Que den mayor importancia al proceso de aprendizaje y adherencia al programa que a los resultados obtenidos.
  • Que las sesiones tengan un carácter flexible, marcando una serie de pautas, pero no modelos cerrados de práctica.
  • Que desarrollen propuestas que generen un clima motivacional positivo hacia la práctica y unas experiencias que favorezcan la satisfacción personal. Es imprescindible que nuestro “alumno” se sienta satisfecho con el esfuerzo realizado.

Duración

La duración de la sesión estará marcada por el perfil de los participantes, por supuesto, pero como indicamos en la parte general, de forma genérica, tendrá una duración de 60 minutos. En sesiones cuya orientación sea el trabajo de resistencia (aeróbico) se recomienda entre 20 y 60 minutos en los que se alternará el trabajo individual (en porcentajes más bajos) y el trabajo colectivo recreativo (en porcentajes más altos). Lo ideal es alcanzar e incluso superar los 30 minutos por sesión.

Para las sesiones cuyos objetivos estén vinculados al trabajo de fuerza, debe situarse entre 20 y 40 minutos, dejando 15 minutos para amplitud de movimiento. Cuando hablamos de programas donde se interaccionen las capacidades (que, sin duda, es lo más recomendado) debe existir un trabajo proporcional, ya que se pretende el equilibrio de múltiples factores, como venimos diciendo: mezclar resistencia, fuerza y flexibilidad.

Y… ¿cómo desarrollo una sesión?, ¿cuáles serían las actividades que debo buscar en mi gimnasio que me ofrezcan este estilo de ejercicio?, ¿cómo lo debo combinar? Demasiadas preguntas ¿verdad? Todas ellas las iremos resolviendo poco a poco en entradas posteriores. ¡Estate atento!