Invertir tan solo 5 minutos al día es lo que pide tu procesador de sonido para estar siempre a punto. En este post te compartimos una serie de consejos y recomendaciones para que alargues la vida de tu dispositivo, minimices el riesgo de incidencias y, sobre todo, mantengas la calidad y experiencia auditiva en todo momento.
En salud auditiva, la prevención es capital. Y en el caso de los procesadores de sonido para implante coclear, también. La clave en este caso es la constancia en seguir una serie de consejos que permitan mantener tu dispositivo en forma y como el primer día. Empezamos con las dos acciones que deberías realizar a diario:
Aparte de la limpieza y la deshumidificación diaria de tu procesador, hay otras acciones que son básicas para el buen mantenimiento del mismo, si bien ya no requieren una periodicidad tan marcada:
Que nuestro procesador de sonido mantenga su autonomía como el primer día también depende del mantenimiento que hagamos de las pilas o la batería, según sea el modelo.
En el caso de utilizar pilas, es importante que limpiemos con frecuencia los polos de conexión de estas para garantizar así el mejor rendimiento.
En cuanto a las baterías, hay dos consejos básicos:
La ausencia de un mantenimiento regular del procesador puede provocar diferentes problemas que pueden causar interferencias o interrupciones en el sonido y/o una mala calidad en nuestra audición. Entre los problemas más habituales, destacan:
Aparte del mantenimiento de tu procesador que puedas realiza en casa, es importante que lleves a revisar tu dispositivo a los centros especializados de atención al implantado de GAES. Una vez activado el implante, y pasadas las citas que marque el audioprotesista en esta fase, el mínimo recomendado es una revisión anual, combinándola con otras cada 4 o 6 meses para asegurar el correcto funcionamiento del procesador.