La audiometría es una de las pruebas más importantes para evaluar la capacidad auditiva. Saber cómo leer una audiometría y comprender los datos del audiograma permite entender mejor el estado de la audición y detectar posibles pérdidas auditivas a tiempo.
En esta guía te explicamos paso a paso la interpretación de la audiometría, el significado de cada elemento del examen y cómo reconocer una audiometría normal.
La audiometría es un examen auditivo que mide la capacidad de una persona para percibir sonidos de diferentes frecuencias e intensidades. El resultado de la prueba se representa gráficamente en un audiograma, una herramienta fundamental para evaluar la salud del oído.
Este examen es indoloro, rápido y se realiza en un entorno controlado, generalmente en una cabina o sala insonorizada.
Para entender cómo interpretar una audiometría, es esencial conocer los elementos básicos del audiograma.
El eje horizontal indica la frecuencia del sonido, medida en Hertz (Hz).
Estas frecuencias son clave para comprender el habla y los sonidos del entorno.
Cuando se realiza una audiometría, los resultados se indican mediante símbolos:
Estos símbolos muestran el nivel mínimo de sonido que cada oído es capaz de percibir en cada frecuencia.
Saber cómo leer una audiometría significa observar la posición de estos símbolos y compararlos con los valores considerados normales.
Una audiometría normal presenta umbrales auditivos entre 0 y 20 dB en la mayoría de las frecuencias. Esto indica una audición dentro de los parámetros considerados normales.
Si los valores superan este rango, puede existir una pérdida auditiva de diferente grado:
Una audiometría normal indica que la persona es capaz de escuchar sonidos a diferentes frecuencias y volúmenes dentro de los valores considerados normales, generalmente entre 0 y 20 decibelios.
En cambio, una audiometría con pérdida de audición muestra dificultades para percibir ciertos sonidos, lo que puede indicar la presencia de una pérdida auditiva. Esta pérdida puede ser leve, moderada, severa o profunda, y puede afectar a uno o ambos oídos, por lo que es importante que los resultados sean evaluados por un profesional para determinar el tipo y grado de afectación.
La audiometría también permite identificar el tipo de pérdida auditiva:
El audiólogo evalúa la forma del audiograma y la diferencia entre conducción aérea y ósea para determinar el diagnóstico.
Una correcta interpretación de la audiometría ayuda a:
Se recomienda realizar una audiometría:
Más información sobre la salud auditiva y las múltiples soluciones adecuadas para cada persona y su su oído.