Los molestos tapones de cera pueden ser muy frecuentes.

Los molestos tapones de cera pueden ser muy frecuentes.

Hola Elena, gracias por tu pregunta. En realidad, es una preocupación de muchos pacientes que acuden al otorrino con frecuencia por padecer los tan molestos en ocasiones tapones de cerumen.
La formación frecuente de tapones de cerumen no se debe a una falta de higiene, sino a factores anatómicos individuales, fallas en el mecanismo de la evacuación de cerumen del oído o a estímulos externos que pueden compactar la cera.

La cera o cerumen es una sustancia producida por las glándulas ceruminosas de la piel del conducto auditivo externo que protege, lubrica y limpia dicho conducto auditivo. Sin embargo, puede acumularse en exceso por varias razones:
•    Anatomía del conducto: Si tienes un conducto auditivo estrecho, muy curvado o tortuoso (en forma de "S"), al cerumen le cuesta más poder salir.
•    Fallo en la autoevacuación: Normalmente, los movimientos de la mandíbula al hablar o masticar, o la descamación fisiológica de la piel, empujan la cera hacia afuera. Si este mecanismo falla o la cera es más seca, espesa o densa, se puede quedar retenida.
•    Uso de dispositivos: El uso habitual de auriculares intra (los que se colocan dentro del conducto), tapones para dormir o audífonos, actúan como barrera que impide la salida natural del cerumen y lo empuja hacia el fondo.
•    Estimulación glandular: Rascarse el oído o manipularlo estimula mecánicamente las glándulas ceruminosas, haciendo que produzcan más cerumen.

Es importante que sepas que los distintos modos de extraer la cera pueden condicionar que se formen más frecuentemente:
•    Si utilizas métodos caseros como los bastoncillos de algodón, lo que haces es retirar solo una capa superficial y empujar el resto de la cera hacia el fondo del conducto, compactándola. Esto crea una base sólida de cerumen viejo que acelera la formación de un nuevo tapón obstructivo.
•    Si el oído se limpia en exceso de forma agresiva, se produce un "efecto rebote": las glándulas se defienden de la irritación fabricando más cerumen.

Entonces, ¿cuál es el mejor método para extraerlos?
•    En la consulta especializada de otorrinolaringología preferimos la extracción instrumental, mediante aspiración y microinstrumental (El método ideal): Consiste en retirar el tapón utilizando un microscopio u otoscopio de alta definición junto con pequeñas pinzas, curetas o un aspirador médico. Es el método más seguro porque el médico ve perfectamente lo que hace en todo momento, no introduce humedad y minimiza el riesgo de dañar el tímpano.
•    Sin embargo, es muy común en atención primaria y enfermería la irrigación con agua templada (el lavado de oído) que consiste en introducir agua a la temperatura del cuerpo (37 °C) a presión controlada para arrastrar el tapón. Es efectivo, pero está totalmente contraindicado si tienes o sospechas una perforación en el tímpano, antecedentes de cirugías de oído, si sufres de otitis frecuentes, o si te han realizado alguna vez un lavado con agua y has sentido mareos o dolor intenso.

Y qué métodos debes evitar para extraer la cera:
•    Bastoncillos de algodón y objetos punzantes: Debes desterrarlos por completo. Además de compactar la cera, conllevan un alto riesgo de arañar la piel del conducto (provocando infecciones dolorosas) o, en el peor de los casos, perforar el tímpano.
•    Velas de oído o conos óticos: Se comercializan falsamente como remedios naturales. Son extremadamente peligrosos e ineficaces. No succionan la cera y con frecuencia pueden causar quemaduras graves en el conducto y depósitos de cera caliente sobre el propio tímpano.

Y la pregunta más repetida en las consultas: ¿Qué puedo hacer para prevenir que se vuelvan a formar los tapones?
La respuesta no es sencilla. En ocasiones no hay forma de evitarlos, pero hay un par de cosas que podemos hacer:
•    Limpieza externa únicamente: Limita la higiene al pabellón auricular externo (la oreja) empleando una toalla fina o una gasa sobre el dedo índice durante la ducha. Deja que el interior se limpie solo.
•    Secado correcto: Si te entra agua al nadar o ducharte, inclina la cabeza para favorecer la salida del líquido y seca el exterior. La humedad prolongada expande la cera acumulada y hace que se produzca el taponamiento.

También se pueden usar algunos remedios y fármacos preventivos:
Si en tu caso, eres propensa a fabricar tapones duros, puedes pautar con tu médico el uso de soluciones que eviten, en lo posible, la formación del tapón:

•    Gotas cerumenolíticas: Existen preparados comerciales en farmacias que ayudan a reblandecer la cera para que el oído la expulse más fácilmente.
•    Muchos compañeros también aconsejan el uso de aceite de oliva o aceite mineral: Aplicar 2 o 3 gotas de aceite de oliva virgen extra templado una o dos veces por semana ayuda a mantener la cera lubricada, evitando que se cuartee, se endurezca y se adhiera a las paredes del conducto. También venden preparados de aceites esenciales con el mismo fin.

Por supuesto, no olvides que no debes ponerte ningún tipo de gotas si sospechas que tienes el tímpano perforado. A no ser que te las recete un otorrino.
Y, si a pesar de todos estos cuidados sigues sufriendo obstrucciones frecuentes, lo ideal es que programes una revisión preventiva con el otorrinolaringólogo cada algún mes para limpiar el canal antes de que se consolide un tapón oclusivo completo. No te recomiendo un periodo concreto porque es muy diferente la frecuencia con la que los tapones se forman. Desde personas que no han tenido un tapón nunca, hasta otras que cada 2 meses están en la consulta para extracción.
Espero haberte ayudado.