La perforación timpánica traumática

El tímpano puede perforarse por distintos traumatismos.
Los más frecuentes son los producidos por objetos introducidos en el oído, como los bastoncillos de algodón. Es mejor evitar su introdución en el oído.

Otro mecanismo frecuente es el aumento brusco de presión en el conducto auditivo externo, como el que se produce por un golpe con la mano abierta sobre la oreja, un balonazo, etc.
La perforación producirá dolor, una pequeña hemorragia, incluso pérdida auditiva y/o acúfeno.
Es importante, en caso de que se produzca una perforación, acudir al especialista para evitar la infección que impediría la correcta cicatrización del tímpano.