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Los niveles de ruido nocturno en Madrid son demasiado elevados

27 junio, 2017

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Los madrileños se exponen cada noche a un ruido excesivo que supera los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así se recoge en el informe ‘La otra contaminación: ruido y salud en Madrid. Edición especial 2017′, impulsado por el Observatorio de Salud y Medioambiente de DKV Seguros en colaboración con GAES y desarrollado por ECODES. El estudio, presentado hoy en Madrid, señala que casi un tercio de los madrileños declara sufrir molestias por ruidos generados en el exterior de sus viviendas, siendo el tráfico rodado la principal fuente de contaminación acústica.   

Los residentes en Madrid son conscientes de este exceso de ruido. De hecho, el 74% de los encuestados considera que vive en una ciudad ruidosa, tal y como señala el ‘I Estudio de hábitos de cuidado auditivo’ elaborado este año por GAES. Antonio Gassó, director general y consejero delegado de la compañía, reconoce que “se trata de una situación muy preocupante de la que debemos ser conscientes para poder tomar las medidas más adecuadas a la hora de paliarlo”.

El tráfico, a pesar de ser el causante de más del 80% de la contaminación acústica de la ciudad, no es el ruido más molesto para los madrileños. De hecho ocupa el tercer lugar en la lista, con un porcentaje del 38,8%. En primera posición se encuentran las obras urbanas (67,9%), seguidas de las obras del vecino (51,3%). 

El informe ‘La otra contaminación: ruido y salud en Madrid’ recoge también las conclusiones de diversos estudios, que demuestran una asociación directa entre el ruido del tráfico de la ciudad de Madrid y los ingresos hospitalarios de adultos y niños. Así, el ruido ambiental por tráfico en Madrid aumenta un 5% las probabilidades de sufrir un ingreso hospitalario por urgencias y un 3,7% las opciones de hacerlo por causas respiratorias, además de incrementar un 6,6% la mortalidad por causas cardiovasculares y un 4% la generada por motivos respiratorios en personas mayores de 65 años.

La relación entre ruido y salud es, como decíamos, directa: el incremento de tan solo 0,5 dB por ruido de tráfico nocturno se relaciona con un incremento del 4% de la mortalidad por diabetes. En este sentido, estudios muy recientes muestran que el ruido por tráfico en esta ciudad también acrecienta la mortalidad y el bajo peso al nacer de los recién nacidos en torno a un 6%, además de aumentar la probabilidad de que se produzcan nacimientos prematuros en un 3,2%.  El informe también revela que una reducción del ruido de tan solo 0,5 decibelios (dB) permitiría disminuir la mortalidad por causas relacionadas con el ruido ambiental del tráfico en varios cientos de personas. 

Los niños, colectivo en riesgo
El informe sobre el ruido en Madrid también dedica un apartado a los centros de educación, tanto de infantil como de primaria y secundaria. Y los datos también son preocupantes, porque más del 33% de estos centros están expuestos a niveles de ruido que superan el objetivo de calidad acústica establecido para zonas con uso docente (60 dB). Éstos son muy elevados si los comparamos con los que recomienda la OMS (40 dB) y con las evidencias de alteraciones de la salud y el aprendizaje en menores (50 dB).

El ruido interfiere, además, en la comunicación entre el profesor y los alumnos, afectando por tanto a la calidad de las clases. El informe señala que reduciendo la velocidad de 50 a 30 kilómetros por hora, los centros afectados por niveles preocupantes de contaminación acústica pasarían del 33% a menos del 6%.

Sensibilización y medidas
Los datos de este informe son preocupantes, como señalaba Antonio Gassó. Y, por tanto, la sensibilización y concienciación son claves para revertir la situación. El propio Ayuntamiento de Madrid lo tiene claro y siempre se ha mostrado muy activo al respecto. Acciones como el soterramiento parcial de la M30, la peatonalización de calles y plazas, la instalación de pavimentos fonoabsorbentes, los controles de velocidad y la vigilancia de la doble fila, la regulación del estacionamiento, las campañas de fomento del transporte público y la bicicleta y las iniciativas de sensibilización ciudadana han reducido el número de vehículos que acceden al interior de la ciudad. Estas medidas, incluidas en el Plan de Acción de Contaminación Acústica de Madrid han dado resultados. De hecho, en poco más de diez años se ha pasado de superar el umbral diurno de ruido por tráfico en el 97% de los días a superarlo sólo en el 23%.

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