Hoy se celebra el Día Internacional de la Audición. Una fecha que ha de servir para concienciar sobre la necesidad de cuidar nuestro oído. De protegerlo y mimarlo. De no exponerlo a ruidos elevados y llevar una vida sana. Y es que toda prevención es poca, ya que cuando se produce pérdida de audición, ésta es irreversible. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado la voz de alerta, señalando que en el mundo hay 350 millones de personas con problemas auditivos, lo que representa un 5,3% de la población munidal. En España, el porcentaje es aún mayor, un 8%, y además, según un estudio de GAES, 1 de cada 5 españoles reconoce no oír bien.
Aunque la pérdida de audición es un trastorno natural asociado a la edad, cada vez son más jóvenes los que la padecen. El citado informe de la OMS le pone cifras al problema: cerca de 1.100 millones de personas entre 12 y 35 años están en riesgo de pérdida de audición “a causa de prácticas inseguras de escucha, como usar dispositivos electrónicos y auriculares reiteradamente y a un volumen más alto del recomendado”. El doctor Juan Royo es testigo de esta peligrosa tendencia: “cada vez vemos en las consultas más casos de pacientes jóvenes cuya salud auditiva está empeorando a causa de su exposición a elevados niveles de ruido”.
Cambiar de hábitos para reducir el exceso de ruido es la primera y más urgente receta para prevenir la pérdida de audición. La otra, es someterse a revisiones periódicas. En este sentido, el doctor Royo reconoce que “aunque tenemos el hábito de ir al dentista o al oftalmólogo con regularidad, no ocurre lo mismo cuando se trata de nuestros oídos”. Es más, según un estudio realizado por GAES, el 50% de la población no revisa no regularidad su audición.
Un decálago para protegeer la audición
Las revisiones del oído y evitar la sobreexposición a ruidos elevados son dos de las diez recomendaciones que GAES propone para mantener en forma nuestra audición.