La pérdida auditiva suele afectar primero a las frecuencias agudas, que nos permiten distinguir consonantes fundamentales como la "f", la "t" o la "s". Esto dificulta la comprensión del habla y obliga al cerebro a realizar un esfuerzo constante para completar los sonidos que no percibe con claridad, lo que puede provocar fatiga al final del día.
Como explicamos en nuestra web, cada persona tiene una anatomía auditiva y un estilo de vida diferentes. Por eso, nuestros profesionales adaptan cada audífono mediante pruebas de alta precisión y un seguimiento continuo.
En España existen diferentes ayudas y prestaciones económicas para acceder a soluciones auditivas, sujetas a la normativa vigente y a los ciclos de renovación establecidos. En algunos casos es posible acceder a modelos básicos totalmente financiados*, con un coste de 0 €* o sin coste adicional*, siempre que se cumplan los requisitos establecidos y exista una prescripción médica cuando sea necesaria para tramitar la correspondiente ayuda.