La pérdida de audición, aunque de forma natural se asocia con el envejecimiento, también puede presentarse en bebés y niños. Y cómo en otras patologías, su detección temprana es clave para minimizarla y corregirla. Por eso es determinante conocer e identificar los signos o indicios que apunten a una pérdida de audición. Y ante la mínima sospecha, acudir a un especialista para que le realice alguna de las pruebas específicas para los más pequeños. La detección precoz es clave porque la falta de audición en niños, si no se corrige a tiempo, puede impedir la adquisición del lenguaje y dificultar el desarrollo emocional e intelectual del niño.
GAES, a través de GAES Junior, ofrece un asesoramiento global y continuo a los niños con problemas de audición y a sus familias. En este sentido, la compañía dispone de numerosos Institutos Auditivos Integrales (IAI), centros especiales en los que profesionales especialmente preparados ofrecen una atención personalizada a los pacientes infantiles basada en la experiencia de miles de casos. Hay centros de este tipo en todas las comunidades autónomas de España.