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Middle-aged man with hearing aid outdoors
Salud auditiva

| 00:03:00 min read

Ser músico también tiene su riesgo

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Los expertos de Gaes Redacción editorial

Hoy se celebra el Día de la Música. Una oportunidad para reconocer a sus grandes protagonistas: los músicos profesionales, que tienen la suerte de convertir su afición en trabajo. No obstante, los ensayos son duros. Y largos. Hasta ocho horas diarias, soportando niveles sonoros de hasta 100 decibelios al día. El riesgo es evidente: esta exposición puede causar a la mitad de ellos algún trastorno auditivo, según datos de un estudio realizado por el Observatorio de Prevención Auditiva par los Músicos (OPAM). Ante esa situación, el propio OPAM, integrado por Mútua Intercomarcal, Prevint, GAES y la ESMUC, alerta de la necesidad de promover la prevención a través del uso de protecciones y la vigilancia constante de la audición. El problema es que, según este mismo estudio, sólo 1 de cada 4 utiliza tapones o algún otro tipo de protección.

La mejor manera de amortiguar la sobreexposición a sonidos elevados es el uso de los citados tapones, que reducen entre 15 y 25 decibelios el impacto final. Los avances tecnológicos en este sentido juegan a favor de los músicos. Mery Reina, especialista en protección auditiva de GAES, pone como ejemplo los protectores electrónicos adaptativos, “se ajustan automáticamente a los cambios de nivel del sonido de la música, pero a la vez permiten tener una audición nítida y precisa, para que los músicos puedan desarrollar correctamente su trabajo”.

Diferentes músicos han reconocido públicamente problemas auditivos por no haber tomado las medidas adecuadas. Es el caso de Pete Townshend, guitarrista del grupo británico The Who, Phil Collins, Sting o Neil Young. O, Adrian Utley, guitarrista de Portishead y que reconocía hace varias semanas una pérdida auditiva importante.

También el público
Pero no sólo los músicos pueden tener problemas. También el público. Según publica El Mundo, los datos de otro estudio dirigido por M. Jennifer Derebery, doctora del House Clinic y del House Research Institute, el 72% de los adolescentes experimenta una reducción en su audición después de asistir a un concierto de música pop. Pero estos datos, publicados en la revista americana ‘Otology & Neurotology’, son solo si se superan los 85 decibelios.

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