Descubre qué son los acúfenos cervicales, sus causas, como artrosis, y cómo aliviarlo con tratamientos efectivos.
Los acúfenos cervicales, también conocidos como tinnitus cervical, son un tipo de zumbido o pitido en los oídos que está relacionado con problemas en la zona del cuello o la columna cervical. A diferencia de otros tipos de tinnitus que se asocian directamente con daños en el oído interno, el acúfeno cervical suele tener su origen en alteraciones musculoesqueléticas.
Los acúfenos son percepciones auditivas que no provienen de una fuente externa. En el caso específico de los acúfenos cervicales, estos ruidos suelen estar vinculados con tensiones musculares, contracturas o trastornos articulares en la región cervical. Pueden presentarse como zumbidos, silbidos, pulsaciones o pitidos, y en algunos casos se intensifican con ciertos movimientos del cuello.
Las principales causas de los acúfenos cervicales incluyen:
Es importante destacar que, en algunos casos, el acúfeno cervical puede coexistir con otros tipos de tinnitus.
La artrosis cervical es una degeneración progresiva de las vértebras y discos en la columna cervical. Este desgaste puede afectar a los nervios y vasos sanguíneos que pasan cerca del oído interno, alterando la función auditiva y provocando acúfenos. Además, la rigidez y la inflamación en la zona pueden aumentar la tensión muscular y generar un tinnitus asociado al movimiento del cuello o la presión cervical.
El acúfeno pulsátil es una forma de tinnitus en la que el paciente percibe un zumbido rítmico que sigue el pulso cardíaco. Aunque suele deberse a causas vasculares, también puede estar relacionado con problemas en la zona cervical que afectan el flujo sanguíneo hacia el oído interno. En casos donde hay compresión arterial o venosa en la región del cuello, el acúfeno pulsátil puede coexistir con síntomas cervicales y potenciarse con ciertos movimientos o posturas.
Los acúfenos cervicales en mujeres pueden estar relacionados con factores hormonales, posturales y musculares que afectan con mayor frecuencia al público femenino. Cambios hormonales durante el embarazo, la menstruación o la menopausia pueden influir en la circulación sanguínea y en la sensibilidad del sistema nervioso, favoreciendo la aparición de zumbidos en los oídos. Además, el estrés y las tensiones acumuladas en la zona del cuello y hombros —a menudo debido a largas jornadas frente al ordenador o a una mala postura— pueden contribuir a generar tinnitus de origen cervical. En estos casos, el tratamiento debe abordar tanto el componente físico como el emocional, con un enfoque multidisciplinar.
Además del zumbido en los oídos, los acúfenos cervicales pueden acompañarse de:
El diagnóstico de los acúfenos cervicales suele requerir un enfoque multidisciplinar. Se pueden realizar estudios como:
Es fundamental identificar si el tinnitus varía con movimientos del cuello o presión sobre ciertas áreas musculares.
El tratamiento y los ejercicios dependerán de la causa específica, pero pueden incluir:
En algunos casos, también pueden recomendarse terapias auditivas para aliviar la percepción del zumbido.