Descubre por qué ocurre en verano, cómo prevenirlo y cuándo ir al médico.
Durante el verano, pasamos más tiempo al aire libre, disfrutamos de la playa y de la piscina, damos paseos en moto o bici, y entramos y salimos constantemente de espacios con aire acondicionado. Todo esto, aunque no lo parezca, puede afectar a nuestros oídos. Además, el dolor de oído por viento o por cambios bruscos de temperatura no es exclusivo del invierno: también puede aparecer en los meses cálidos. Aquí te explicamos por qué ocurre, cómo identificarlo y qué hacer para prevenirlo o aliviarlo.
El oído externo y medio son estructuras sensibles que pueden reaccionar al viento cálido, al aire seco o a variaciones bruscas de temperatura. En verano, esta situación se puede dar, por ejemplo, al salir de un ambiente muy frío -a causa del aire acondicionado- a un exterior caluroso o ventoso. Esta reacción del oído externo y medio también puede producirse con actividades con exposición directa al viento, como andar en moto, practicar deportes acuáticos o correr en días de mucho viento.
Estas situaciones pueden provocar irritación o inflamación leve del conducto auditivo, lo que se traduce en dolor, sensación de presión o molestia general.
Factores de riesgo de dolor de oído en verano:
Aunque el dolor pueda parecer similar, las causas varían:
Algunos consejos útiles para prevenir el dolor de oído en verano:
En GAES contamos con una amplia gama de tapones diseñados para ofrecer protección y comodidad durante todo el verano.
Si ya sientes molestias en el oído, hay algunas medidas simples que puedes tomar en casa para aliviar el dolor de oído:
Aunque el dolor de oído por viento o frío suele ser leve y temporal, hay síntomas que nos pueden indicar la necesidad de atención médica. Si el malestar no mejora después de 48 horas, se intensifica o viene acompañado de fiebre, secreción, pérdida de audición o zumbidos persistentes, es fundamental acudir a un profesional. Estos síntomas pueden indicar por ejemplo una infección, como una otitis, que requiere tratamiento específico. También es recomendable consultar con un especialista si has estado recientemente en la piscina o el mar, ya que la humedad puede generar complicaciones o agravar la situación. No lo dejes pasar: un diagnóstico a tiempo evita molestias mayores.