¿Dolor de oído con molestias en garganta o mandíbula? Descubre las causas y los tratamientos más efectivos.
El dolor de oído es una molestia común que puede afectar tanto a adultos como a niños. Sus causas son variadas, desde infecciones hasta cambios de presión, y en algunos casos puede ir acompañado de otros síntomas como dolor de garganta o sensación de oído tapado. A continuación, te explicamos las posibles causas, tratamientos médicos y remedios caseros para aliviar el dolor rápidamente.
Existe una amplia cantidad de causas potenciales. Sin embargo, debemos comenzar con una enfermedad del oído que siempre cauda malestar: la otitis.
Además de esta, también puede ser causado por:
El dolor en el oído derecho puede deberse a varias causas, como infección (otitis media o externa), acumulación de cerumen, inflamación por resfriado o sinusitis, problemas en la mandíbula (ATM), o incluso dolor referido desde la garganta o dientes.
Lo mismo aplica para el oído izquierdo: puede ser causado por infecciones, tapones de cerumen, inflamación por alergias o resfriados, trastornos mandibulares o dolor referido. En ambos casos, es importante observar si el dolor viene acompañado de fiebre, pérdida de audición, secreción, o si dura más de dos días para consultar al médico.
Si estás buscando alivio para el malestar, existen varias opciones:Analgésicos comunes como el ibuprofeno o paracetamol pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
En casos de infección bacteriana, un médico podría recetarte antibióticos, pero nunca debes automedicarte con ellos.
Es especialmente importante tener cuidado con los niños pequeños: siempre consulta con un pediatra antes de administrar cualquier medicamento.
Si buscas cómo quitar el dolor de oído de forma natural, prueba estos remedios caseros:
Estas soluciones pueden ayudar en casos leves, pero si el dolor persiste más de 48 horas, consulta a un especialista.
Para aliviar el dolor de oído rápidamente, lo primero es identificar si se trata de una causa leve, como un resfriado o un tapón de cera, o algo más serio como una infección. En casos leves, aplicar una compresa tibia sobre el oído puede ofrecer alivio casi inmediato. También es útil tomar analgésicos como paracetamol o ibuprofeno para reducir el dolor y la inflamación.
Si hay congestión nasal, los descongestionantes nasales o inhalaciones con vapor pueden ayudar a liberar presión en el oído medio. Es importante mantener reposo, evitar mojar el oído y no introducir objetos en el canal auditivo. Si el dolor persiste más de 48 horas o viene acompañado de fiebre, secreción o pérdida de audición, es recomendable acudir al médico.
Las gotas óticas pueden ser una solución eficaz cuando el dolor de oído se debe a inflamación del canal auditivo externo o a un tapón de cerumen. Algunas gotas contienen anestésicos locales que alivian el dolor de forma rápida, mientras que otras combinan antiinflamatorios o agentes antisépticos.
En caso de tapón de cera, existen gotas emolientes (como las a base de aceite de oliva o glicerina) que ayudan a ablandar la cera y facilitar su eliminación. Sin embargo, nunca deben usarse gotas si hay sospecha de perforación del tímpano o si el oído supura, ya que podrían empeorar la situación.
Antes de usar cualquier tipo de gotas, especialmente en niños o si hay antecedentes de problemas en los oídos, lo mejor es consultar con un profesional.
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El dolor de oído y mandíbula que aparece simultáneamente crea una sensación de malestar difuso que muchas personas describen como "circular". Esto ocurre porque la articulación temporomandibular (ATM) y el oído comparten conexiones nerviosas. Hábitos como apretar los dientes por estrés o una mala oclusión dental pueden desencadenar este tipo de dolor, que en ocasiones se irradia hacia el cuello (dolor de mandíbula, oído, cuello y cabeza), creando un cuadro complejo donde la tensión muscular juega un papel clave.
En otros casos, la combinación de dolor de oído y cabeza, particularmente cuando se concentra en un dolor de cabeza lado derecho arriba del oído, sugiere posibles migrañas o cefaleas tensionales. La proximidad anatómica hace que los nervios afectados en estos procesos puedan generar dolor percibido tanto en la sien como en el oído.
El dolor de oído por mocos suele ocurrir cuando la mucosidad se acumula y bloquea la trompa de Eustaquio, que conecta el oído medio con la parte trasera de la nariz y la garganta. Esto provoca presión y puede causar inflamación o infección, generando dolor. Es común en resfriados, alergias o sinusitis.
Para aliviarlo puedes:
Consultar al médico si el dolor es intenso, dura más de dos días o viene acompañado de fiebre o secreción del oído.
El dolor de oído después de quitar un tapón de cerumen (moco o cera) es común y puede deberse a varias causas:
Cambios en la presión: Quitar el tapón puede modificar la presión dentro del oído, provocando molestias temporales.
El dolor de oídos en avión ocurre por cambios rápidos de presión entre el oído medio y el ambiente, especialmente durante el despegue y el aterrizaje. La trompa de Eustaquio, que conecta el oído medio con la parte trasera de la nariz, ayuda a equilibrar esa presión, pero a veces se bloquea o no funciona bien, causando dolor, sensación de taponamiento o incluso mareo.
Consejos para evitar o aliviar el dolor de oídos en avión:
Si tienes congestión nasal o resfriado, usar un spray nasal descongestionante antes del vuelo.
Un dolor de oído izquierdo intermitente (o derecho) puede indicar:
Si el dolor aparece y desaparece durante días, conviene realizar una revisión auditiva para descartar problemas crónicos. A diferencia de las infecciones agudas, donde el dolor es constante e intenso, esta variante intermitente suele ser más leve pero igualmente molesta por su imprevisibilidad. Observar si coincide con ciertas actividades (como nadar o viajar) puede dar pistas sobre su origen.
El dolor de oído en los niños es muy común, sobre todo después de resfriados o infecciones respiratorias. La causa más habitual es la otitis media: cuando las trompas de Eustaquio se bloquean con mucosidad, se acumula líquido detrás del tímpano, provocando presión e inflamación.
También puede deberse a otitis externa, irritación por agua o cera, alergias, caries o tensión mandibular. Además del dolor, pueden presentarse síntomas como fiebre, irritabilidad, pérdida de apetito, tirones del oído, zumbidos o molestias al tragar o masticar.
Para aliviar el malestar en casa mientras el cuerpo combate la infección, puedes aplicar estos remedios efectivos:
Distracciones o juguetes, especialmente en niños pequeños, para desviar la atención del dolor.
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El dolor de oído puede tener múltiples orígenes, desde infecciones hasta alergias. Si el malestar es intenso o dura varios días, lo mejor es acudir a un médico. Para casos leves, los remedios caseros y analgésicos pueden ofrecer alivio temporal.
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