Vértigo

Síntomas, Causas y Tratamiento

Vértigo y mareos

Todo acerca de la sensación de movimiento o giros relacionados con el oído.

¿Qué son el vértigo y los mareos?

Se conoce como vértigo a la sensación subjetiva de movimiento, de giro del entorno o de uno mismo o de precipitación al vacío sin que exista realmente. Es una sensación muy molesta que normalmente viene acompañada de náuseas, pérdida del equilibrio (mareo) y sensación de desmayo inminente.

El vértigo se relaciona casi siempre con una alteración del sistema vestibular, situado en el interior del oído interno, que coordina el mantenimiento del equilibrio, así como de nuestra postura, y puede ser momentáneo o durar horas o incluso días. Este trastorno puede afectar a cualquiera, adultos y menores, aunque en niños se presenta en forma de crisis espontáneas y pasajeras y en ancianos puede evolucionar hacia una inestabilidad crónica.

Tipos de vértigo

  1. Vértigo periférico
    El vértigo periférico es el más frecuente y aparece fruto de una afectación del laberinto (oído interno) y nervio vestibular (encargado de transportar la información sobre el equilibrio desde el oído interno al cerebro). Está asociado a una pérdida de audición y presión en los oídos.

  2. Vértigo central
    El vértigo central, por su parte, se produce debido a la alteración de los mecanismos neurológicos del propio sistema vestibular y puede ir acompañado de visión doble, inestabilidad y dolor de cabeza intenso. Además, puede ser objetivo o subjetivo, dependiendo de si el paciente siente que es él quien gira alrededor de las cosas o si percibe que es su entorno lo que parece dar vueltas a su alrededor, respectivamente.

  3. Vértigo cervical
    El vértigo cervical, como su propio nombre indica, nace fruto de un problema en las cervicales, ya sea una mala posición de las vértebras del cuello u otro tipo de trastorno cervical.

  4. Vértigo posicional
    El vértigo posicional paroxístico benigno es un trastorno frecuente que ocasiona breves episodios de vértigo, en respuesta a los cambios de posición de la cabeza que estimulan el canal semicircular posterior del oído interno.

¿Cómo podemos reconocerlo?

La manifestación clínica más frecuente para detectar que estás sufriendo vértigo es la sensación de que el cuarto en el que estás está girando o que el propio cuerpo está en movimiento.

Sin embargo, también existen otros síntomas del vértigo:

  • Pitidos o zumbidos en los oídos, los llamados acúfenos o tinnitus.
  • Hipoacusia en un oído.
  • Mareos.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Visión doble.
  • Parálisis facial.
  • Dificultad para hablar.
  • Dificultad para enfocar con los ojos.
  • Debilidad en las extremidades.

¿Cómo puedo prevenir el vértigo?

¿Quieres saber cómo reducir el riesgo de sufrir vértigos? Algunas recomendaciones para lograrlo serían evitar posiciones extremas de la cabeza o movimientos rápidos de la misma, así como minimizar las circunstancias que pueden desencadenar esta afección, como la ansiedad, el consumo de sustancias que provocan alergia o el estrés.

¿Cuáles son las causas del vértigo?

Una de las causas más comunes del vértigo son las alteraciones en la conexión nerviosa del oído al cerebro o en el propio cerebro, pero existen muchas más, tales como:

  1. Mareos
    Suelen ocurrir fundamentalmente en personas con el oído interno especialmente sensible a movimientos súbitos, como los vaivenes.

  2. Infecciones víricas
    Infecciones víricas o bacterianas que afecten al oído interno.

  3. La enfermedad de Ménière
    Un trastorno de causa desconocida que produce crisis de vértigo repentinas y episódicas y suele ir acompañada de acúfenos o tinnitus (zumbidos en los oídos), hipoacusia o pérdida de la audición y náuseas.

  4. Regulación anormal de la presión arterial
    Suelen sufrirla especialmente las personas mayores que toman fármacos para controlar la hipertensión u otra enfermedad cardiaca y pueden desmayarse cuando se ponen de pie bruscamente debido, precisamente, a una bajada de la presión arterial (hipotensión ortostática).

  5. Trastornos neurológicos
    Como la esclerosis múltiple, fracturas de cráneo, tumores (especialmente los que se desarrollan en la base del cerebro o cerca de éste) o ictus.

Diagnóstico

Para detallar un diagnóstico para el vértigo, el primer paso siempre será determinar la naturaleza del problema y su causa. Para ello, el médico otorrinolaringólogo le hará rellenar al paciente un cuestionario, cuyo objetivo es conocer los detalles del cuadro clínico que éste padece, los síntomas que acompañaron al mareo, su duración, posibles desencadenantes o qué produjo alivio.

Acto seguido, el especialista procederá a la exploración otorrinolaringológica, analizando oídos, nariz, cavidad oral, nasofaringe y laringe. En ocasiones, puede ser necesario el estudio del nistagmo, un trastorno reflejo que se manifiesta con movimientos rápidos e incontrolados de los ojos (ya sea de lado a lado, de arriba abajo o de manera rotatoria) y se justifica por la conexión que une el cerebro, el sistema vestibular y los núcleos de los movimientos oculares. El médico intentará estimular el nistagmo moviendo bruscamente la cabeza del paciente o introduciendo alternativamente gotas de agua fría y caliente en su canal auditivo.

Asimismo, pueden requerirse una tomografía computarizada o una resonancia magnética de la cabeza, que mostrarían, en caso de haberlas, alteraciones óseas o tumores en el nervio facial o del acústico. En caso de que tu médico sospeche una infección meningea te realizará una punción lumbar y, si quisiera confirmar una insuficiencia en el riego sanguíneo, pediría una angiografía.

¿Cómo tratar la sensación subjetiva de movimiento?

El tratamiento del vértigo depende de aquello que lo causa, por lo que no será el mismo en todos los casos. Existen varios fármacos, que se indican siempre según las características del paciente, como los diuréticos, para reducir la cantidad de agua existente en el oído interno y con ello la sensación de vértigo; la betahistina, que reduce la excitabilidad de las neuronas vestibulares; u otros como los antagonistas del calcio y los protectores celulares. Es muy habitual que todos estos medicamentos produzcan somnolencia, especialmente en personas de la tercera edad, por lo que estas prescripciones deberán acompañarse de una dieta baja en sal, una combinación que resulta eficaz en el 70% de los casos.

Si esta primera opción no resulta eficaz, se puede realizar un tratamiento con gentamicina intratimpánica, un antibiótico que se inyecta a través del tímpano, pasa al oído medio y actúa en las células del equilibrio. Y, si así tampoco se soluciona el problema, la única vía posible es pasar por el quirófano para someterse a una neuroctomía vestibular, mediante la cual se corta el nervio del equilibrio manteniendo la audición del paciente, o una laberintectomía, que supone la eliminación de todos los receptores sensoriales del equilibrio, con la consecuente pérdida de audición.

A nivel particular cabe contemplar un tipo concreto, el vértigo paroxístico benigno postural, un trastorno desencadenado al realizar movimientos bruscos y cuyo origen está en el depósito de restos de tipo calcáreo en uno de los conductos semicirculares del oído interno. En este caso para tratarlo hay que extraer dicho material de una zona donde no debería estar.

Si tienes dudas sobre todo lo que has podido leer en esta página puedes hacérselas llegar al doctor en otorrinolaringología Juan Royo a través de la comunidad de salud auditiva Viviendo el sonido. Todo este contenido es informativo y no será igual de útil para todo el mundo, por lo que será necesario que acudas a un otorrino, que analizará detenidamente tu caso y te ofrecerá la solución más adecuada a tus necesidades.

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