El presbivértigo es el vértigo relacionado con la edad. Esta patología, que también se conoce como presbivestibulopatía, afecta a personas a partir de los 60 años y se origna a partir del deterioro orgánico del sistema vestibular. El presbivértigo tiene una incidencia en este segmento de la población de 47 mil casos por millón de personas1, presentando una mayor prevalencia (un 8,5% más) en mujeres que en hombres.
El presbivértigo suele presentar diferentes síntomas que, asociados a la edad del afectado o afectada, pueden ser indicativos de esta patología:
El doctor Juan Royo, especialista de la comunidad de salud auditiva 'Viviendo el Sonido', señala al respecto que con el paso de los años "el sistema vestibular puede perder parte de su función, aumentando la probabilidad de episodios de mareo y vértigo, así como de desequilibrios y caídas".
Uno de los mayores riesgos de salud asociados al presbivértigo son las caídas. La alteración del sistema vestibular, clave para el equilibrio, la orientación espacial y la coordinación de movimientos, aumenta de forma notable las posibilidades de que el afectado o afectada se caiga al suelo. Cuando esto ocurre, el resultado puede ser una fractura que, atendiendo a la edad de las personas que sufren presbivértigo, pueden suponer una recuperación más complicada, aparte de implicar otras afectaciones complementarias, incluso a nivel cognitivo.
El presbivértigo no tiene cura, pues no se puede reestablecer o normalizar un sistema vestibular alterado por la edad. Sí se puede, sin embargo, dotar a los pacientes de estrategias y recursos para reducir este trastorno del equilibrio. Por tanto, el tratamiento del presbivértigo se centrará en la rehabilitación vestibular, que tiene como objetivo buscar la compensación central y así disminuir la inestabilidad y el riesgo de caídas, cuyas consecuencias, como señalábamos antes, pueden ser graves.
En el intento de reducir el riesgo de caídas, se recomienda siempre optimizar la iluminación, minimizar el uso de escaleras (o mejorar los elementos de sujeción), o reordenar el mobiliario, entre otras medidas.
La revisión auditiva permite a los audiólogos medir y evaluar la capacidad de una persona en tan sólo unos minutos.