El
oído es un sentido fundamental para la conducción. A menudo, las personas afectadas por un déficit auditivo o, más en general, por
problemas de oído, pueden tener dificultades de diferentes tipos, como por ejemplo, problemas para
escuchar el motor del coche o
percibir las revoluciones del vehículo,
oír las sirenas de las ambulancias u otros vehículos de emergencia o incluso
los pitidos de otros conductores que avisan de un peligro inminente o ser un mensaje de alerta. Por tanto, para una conducción sin riesgos, para ellos y para las personas que los rodean, es básico recordar
la obligación de llevar siempre los audífonos,si así se indica en el permiso