Con el paso del tiempo, el tubo transparente que conecta el audífono retroauricular BTE con el auricular puede endurecerse, amarillear u obstruirse. Es recomendable sustituirlo de forma regular para garantizar una transmisión óptima del sonido y mejorar el confort de uso. Esta operación debe realizarse en tu centro especializado GAES, donde los profesionales se encargarán de cambiar el tubo de manera adecuada y verificar el correcto funcionamiento del dispositivo.
El tubo del audífono, en los modelos retroauriculares BTE, es un pequeño tubo transparente y flexible que conecta el audífono con el molde a medida que está dentro del conducto auditivo.
El tubo del audífono BTE tiene la función de transportar el sonido desde el audífono hasta el molde, situado en el interior del oído, de manera que el sonido llegará al tímpano. Gracias a su flexibilidad, permite un ajuste anatómico cómodo y seguro.
Para garantizar un rendimiento óptimo, el tubo debe sustituirse de forma periódica, según el uso y a criterio del audioprotesista. No obstante, puede ser necesario realizar el cambio antes si aparecen signos como endurecimiento, amarilleamiento, pliegues que alteran la calidad del sonido u obstrucciones causadas por cerumen o condensación.
El profesional retirará con cuidado el tubo de la unidad retroauricular y del auricular a medida. Si está duro o rígido, podrá girarlo ligeramente para facilitar su extracción.
Se separará con cuidado el auricular del tubo del audífono, sin forzar la separación.
Se introducirá el extremo del tubo en el orificio del molde, de manera que el tubo llegue al otro extremo de la punta del conducto del molde. El audioprotesista se asegurará de que quede bien fijado, pero sin forzar.
Introduce el otro extremo del tubo en el codo del dispositivo retroauricular. También en este caso debe quedar bien ajustado y firme.
Colócate el audífono para comprobar que el tubo sigue la curvatura natural de la oreja, sin pliegues, tensiones ni molestias.