Los acúfenos
Los afectados por acúfenos oyen ruido sin estímulos externos, siendo un pr…
La elección de un audífono siempre se basa principalmente en el tipo y grado de pérdida auditiva. Pero hay un segundo criterio clave: el estilo de vida. La edad, practicar ejercicio físico o ser una persona sedentaria, las aficiones o el tipo de trabajo son condicionantes muy importantes a la hora de elegir el audífono que se mejor se adapta a cada persona.
Las personas con pérdida auditiva que llevan un estilo de vida activo tienen a su disposición audífonos adaptados a su dinámica diaria. Hablamos de audífonos recargables con una batería de larga duración de iones de litio (tecnología Li-ion). Esta tecnología prescinde de la pilas y permite recargar la batería de forma rápida y sencilla, estés donde estés.
Los audífonos de nueva generación son perfectamente compatibles con la práctica de ejercicio físico. Lo único que hay tener en cuenta es el riesgo de caída, los movimientos bruscos o el sudor (la humedad es uno de los grandes enemigos de esta solución auditiva). Además, el hecho de utilizar los audífonos mientras hacemos deporte tienen diferentes ventajas:
Las personas con un estilo de vida activo suelen acudir con cierta frecuencia a bares y restaurantes, donde suele generarse bastante ruido ambiente. Los nuevos audífonos digitales incorporan un sistema de supresión de ruido que facilita poder seguir las conversaciones con amigos, compañeros o familiares.
Si lo tuyo son la música, las series o los podcast, los audífonos de última generación incorporan conexión inalámbrica bluetooth que permiten vincularlos con tus dispositivos, ya sea un smartphone, una tablet, un televisor o un reproductor de música.