Descubre qué es la miringitis bullosa, cómo se manifiesta, cuánto dura, causas y cuál es el tratamiento más adecuado.
La miringitis bullosa ess una enfermedad del oído que causa la inflamación del tímpano y provoca la aparición de ampollas y una persistente otalgia. Hay diferentes tipos de miringitis, según su origen y manifestación.
Aunque no es una condición grave, su detección y tratamiento adecuados son esenciales para evitar complicaciones.
La miringitis bullosa se caracteriza por la formación de pequeñas ampollas o “bullas” llenas de líquido en la membrana timpánica (miringe). Estas ampollas pueden ser dolorosas y, en algunos casos, provocar una infección secundaria.
Esta condición suele estar relacionada con infecciones virales o bacterianas del oído medio, y puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común en niños y adolescentes.
La miringitis bullosa generalmente es causada por infecciones que afectan el oído medio, como:
La miringitis bullosa tiene la particularidad de que la inflamación del tímpano y la aparición de ampollas en el oído se asocian con episodios de gripe. Por tanto, a la inflamación aguda, que causa un notable dolor de oído, se le suman los síntomas propios de la gripe:
A esta lista de síntomas de la miringitis bullosa hay que unirle otro, que se manifiesta en ocasiones. Hablamos del sangrado del oído (a veces pude ser líquido seroso). El motivo es que las bullosas o vesículas hemorrágicas propias de esta enfermedad pueden extenderse al canal auditivo externo y romperse. En estos casos se requiere la aspiración de la sangre o el líquido seroso.
La miringitis bullosa, como el resto de miringitis, puede confundirse con una otitis media, pues comparte síntomas como el dolor de oído y la congestión o el resfriado. Será el especialista quién determine el diagnóstico tras inspeccionar con un otoscopio la zona afectada. Si es una otitis, el daño se localiza detrás del tímpano. Si que es cierto que en casos de gripe asociada, el cuadro puede evolucionar y derivar en una otitis media aguda.
El diagnóstico se realiza mediante una evaluación otoscópica, donde el médico observa la membrana timpánica y detecta la presencia de las ampollas características. En ocasiones, se puede requerir una audiometría para evaluar el impacto en la audición.
El tratamiento depende de la causa y la gravedad de la inflamación:
La duración de la miringitis bullosa suele ser breve, especialmente si se trata adecuadamente. En la mayoría de los casos:
Las miringitis son habituales en los niños, ya que la conformación del oído aún no se ha realizado de forma completa. El tratamiento es el mismo. Lo que sí que se recomienda es evitar contacto con otros niños y niñas, pues la miringits es contagiosa.
Para reducir el riesgo de miringitis bullosa, se recomienda: