Las gafas auditivas son aquellas gafas que incorporan unos receptores que de amplificación del sonido en sus patillas o varillas. De esta forma, se publicitan como una solución 'dos en uno' para personas con pérdida visual y auditiva. No obstante, la gran mayoría de los modelos funcionan como simples amplificadores de sonido, sin la consideración por tanto de producto sanitario y siendo por tanto de venta libre (OTC).
Existen diferentes modelos de gafas auditivas, si bien difieren según las prestaciones y componentes:
La gran mayoría de gafas auditivas que se ofertan actualmente en el mercado funcionan como simples amplificadores de sonido, lo que las invalida como sustitutas de un audífono. De hecho, y esta es la distinción principal, los audífonos son un producto sanitario cuyo objetivo es solucionar o minimizar la pérdida de audición, mientras que los amplificadores son dispositivos electrónicos cuya función se limita a aumentar el sonido.
Como señalábamos antes, la mayoría de gafas auditivas funcionan como meros amplificadores de sonido, por lo que no se consideran producto sanitario y no las prescribe ningún especialista para el tratamiento de ningún tipo de pérdida auditiva, incluido las más leves. No obstante, si que han aparecido algunos modelos más avanzados que cuentan con el aval del Reglamento Europeo de Productos Sanitarios (tipo IIa) porque no se limitan a amplificar el sonido. No obstante, sus prestaciones son limitadas frente a los audífonos, por lo que solo pueden prescribirse para tratar la pérdida auditiva leve o la pérdida auditiva moderada.
La revisión auditiva permite a los audiólogos medir y evaluar la capacidad de una persona en tan sólo unos minutos.