Residencias de personas mayores y audífonos
Primer paso: detectar a las personas mayores con pérdida de audición
Antes de centrarnos en el cuidado y mantenimiento de los audífonos, es clave señalar la importancia de que familiares y profesionales que visitan y atienden respectivamente a las personas mayores en las residencias pueden detectar indicios de pérdida de audición. Las cifras son ilustrativas: 1 de cada 3 personas de más de 65 años presenta pérdida de audición. No obstante, según los datos del último barómetro EuroTrak, solo el 39% de los afectados utiliza audífonos.
Informar en la residencia que nuestro familiar lleva audífonos
Es importante que si nuestro familiar utiliza audífonos, los lleve y los utilice el mayor tiempo posible también en la residencia. En este sentido es clave que comuniquemos esta necesidad a los profesionales que le atienden. Compartir este hecho facilita que el personal de las residencias estén pendientes de esta solución auditiva y sean conscientes además de que nuestro familiar presenta pérdida de audición.
La importancia de los audífonos en las residencias de mayores
El uso de audífonos cambia la vida de las personas que los utilzan. El citado barómetro EuroTrak habla de cómo estos mejoran la autoestima de quiénes lo utilizan y de la satisfacción que les genera estos dispositivos. Por eso, en las residencias de mayores es clave asegurarnos de que quiénes ya los utilizaban antes de entrar, sigan haciéndolo y en las mejores condiciones.
La pérdida auditiva no tratada no solo aumenta el riesgo de deterioro cognitivo, sino que también incrementa la sensación de aislamiento y el riesgo de caídas.
Consejos para el uso de los audífonos en las residencias de mayores
Atendiendo a la necesidad de que los usuarios y usuarias de audífonos los puedan seguir utilizando en las residencias para mayores, compartimos una serie de consejos para acordar con los profesionales que trabajan allí:
- Identificar o marcar los audífonos, ya sea poniendo el nombre del residente con algún rotulador permanente o diferenciándolo con una carcasa de color.
- Facilitar elementos de sujeción, como cuerdas y clips, que eviten que los audífonos se puedan caer, pisarse o extraviarse.
- Utilizarlos el máximo de tiempo posible, sacándolos o guardándolos solo para la realización de determinadas pruebas, para el baño o ducha o para dormir.
- Guardarlos en su estuche y comprobar las pilas o la carga cada noche antes de que el usuario o usuaria se vaya a dormir
- Limpiar los audífonos de forma periódica, ya sea con una gamuza o con un spray En este caso , se trata de una tarea que es responsabilidad del usuario o usuaria o en todo caso de sus familiares o amigos.
- Deshumidificar los audífonos en caso de que haya humedad o el portador/a sude bastante.