El Día del Implante Coclear se celebra cada 25 de febrero para conmemorar la primera implantación coclear realizada con éxito, y que tuvo lugar ese mismo día del año 1967. Se considera un hito de la medicina y uno de los avances más significativos en el tratamiento de la pérdida auditiva severa y profunda. Desde GAES queremos aprovechar esta efeméride para celebrar las historias de vida que hay detrás de esta tecnología, todavía poco visible y con la que gran parte de la sociedad no está suficientemente familiarizada.
El Día del Implante Coclear lo celebran especialmente en España las 27 mil personas que utilizan esta solución auditiva. Una cifra importante pero con mucho margen de crecimiento. De hecho, según datos de la Federación AICE (Asociación de Implantados Cocleares de España) en nuestro país existen más de 1.367.760 personas con discapacidad auditiva, de las cuales más de 345.000 presentan una pérdida de audición severa o profunda. Sin embargo, solo un 5,7 % de las personas adultas candidatas ha recibido un implante coclear. Además, según el Estudio sobre Salud Auditiva en España 2023 elaborado por GAES, un 43,9% de las personas desconoce esta solución por completo.
En GAES apostamos por promover la concienciación sobre tecnologías menos conocidas, como los implantes cocleares, que representan una alternativa fundamental cuando los audífonos no son una solución para comunicarse. En este sentido, Javier García, director del área de implantes auditivos de GAES destaca el compromiso de la compañía "con la salud, la autonomía y la calidad de vida de las personas con pérdida auditiva, acompañando a los usuarios en todo el proceso, desde la detección y evaluación hasta la adaptación y seguimiento de soluciones avanzadas".
La mejor manera de celebrar el Día del Implante Coclear es dar voz a las personas implantadas. Sus historias son inspiradoras y reflejan el antes y el después que supone esta solución auditiva. En el caso de Emilio José González, su vida cambió de forma radical cuando en 2015 decidió implantarse tras 40 años con una pérdida auditiva severa a causa de una otosclerosis bilateral. Emilio José, que a sus 66 años continúa trabajando como investigador en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Salamanca, no duda en calificar de 'maravillosa' la ayuda que le ha supuesto el implante coclear: "Mi experiencia ha sido totalmente positiva y por primera vez aprender idiomas es divertido y noto cómo mejoro con menos esfuerzo que antes”. Por otra parte, oír bien le ha generado confianza y seguridad, aparte de abrirle la puerta a sonidos que tenía olvidados: “En los trabajos de laboratorio me siento más seguro al oír más sonidos que me pueden alertar de problemas o averías. Y cuando estoy trabajando en el campo, los sonidos de la naturaleza como los pájaros o las cascadas, que antes no oía, me alegran el día”.
La historia de Ángela Caballero también ilustra el cambio vital que implica llevar implante coclear. Ángela nació con sordera profunda en el oído derecho y pérdida total en el izquierdo. A los ocho años recibió su primer implante coclear en el Hospital Niño Jesús de Madrid, iniciando un proceso de adaptación que superó gracias al apoyo de su familia y que no solo le permitió escuchar, sino que le permitió cumplir su gran sueño: ejercer como maestra de educación infantil. Ángela destaca que “el implante coclear me permite comunicarme con mis alumnos, disfrutar de las clases y entenderles mejor. Tengo más empatía, más paciencia y una mayor sensibilidad hacia las distintas formas de aprender y comunicarse". Además, como le ocurre a Emilio José, a Ángela le hace especialmente feliz poder disfrutar de los sonidos de su entorno: “Son pequeños momentos que antes me perdía y que ahora me llenan de alegría cada día. Nunca imaginé que podría escuchar con tanta nitidez.”