Los acúfenos pueden aparecer coincidiendo con el fin del verano y el fin de las vacaciones, ya que la bajada de temperaturas en otoño aumentan el riesgo de que notemos pitidos en el oído. Esta variación térmica, así como la mayor humedad, pueden alterar la circulación sanguínea, incrementando las posibilidades de experimentar tinnitus.
La aparición o empeoramiento de los acúfenos es normal que se produzca más en otoño que en verano. A la bajada de temperaturas que comporta esta nueva estación, hay que sumarle dos motivos más que aumentan el riesgo:
La vuelta al colegio de los niños y niñas puede coincidir también con la aparición de molestos pitidos en el oído. En el caso de los más pequeños, la prevalencia de los acúfenos es de entre un 6% y un 13%. El problema en estos casos es que el tinnitus en niños es más difícil de detectar, pues estos pueden acostumbrarse a ellos.
Si nuestro hijo o hija se queja de pitidos en los oídos, es fundamental acudir al pediatra, que podría derivarnos a un otorrino/a para determinar la causa de estos zumnidos y aplicar el tratamiento adecuado. Los acúfenos pueden condicionar de forma notable la concentración y, por tanto, el rendimiento escolar de los niños y niñas afectadas.
La vuelta al trabajo también puede aumentar el riesgo de acúfenos. En este caso el motivo tiene que ver con el estrés que esta rentrée nos puede ocasionar. Son numerosos los estudios que vinculan estrés y acúfenos, con evidencias que corroboran que cuando se acentúa la ansiedad y la tensión, los pitidos se notan más o duran más tiempo.
La vuelta a la normalidad puede suponer, en muchos caso, la vuelta al gimnasio o a la práctica deportiva que más nos guste. En este sentido, deportes de contacto y alta intensidad, como por ejemplo el boxeo o artes marciales, el rugby o incluso el baloncesto, pueden aumentar el riesgo de acúfenos. En el lado contrario, actividades físicas como el yoga o pilates, pueden, al aliviar la tensión y reducir el estrés, atenuar los síntomas del tinnitus.
Los acúfenos siguen sin tener cura. Además, no hay fármacos para tratarlos de forma específica. No obstante, si que hay tratamientos efectivos que buscan que nuestro cerebro se habitúe y se 'olvide' de esos molestos pitidos en el oído. Hablamos por ejemplo de la Terapia de Reentrenamiento del Tinnitus (TRT), que presenta una efectividad superior al 80%.
Otra posible solución a los acúfenos pueden ser los audífonos, que pueden ayudar a 'enmascarar' estos pitidos en el oído, amplificando otros sonidos ambientales y generando ruido blanco o sonidos terapéuticos. En todo caso, será un especialista el que determinará si un audífono es la mejor solución a los acúfenos. Recuerda que puedes solicitar una cita gratuita en tu centro GAES más cercano.