Descubre por qué se tapan los oídos al bucear y cómo la maniobra de Frenzel puede ayudarte a compensar la presión.
Sentir los oídos tapados después de bucear es una molestia común que suele estar relacionada con cambios de presión y acumulación de agua o infecciones. En este artículo te explicamos por qué notamos esta sensación, cómo prevenirla y qué hacer si persiste. Además, te mostramos cómo realizar la maniobra de Frenzel, una técnica eficaz y segura para igualar la presión en el oído medio durante el descenso. Ideal tanto para buceadores principiantes como experimentados.
Bucear implica enfrentarse a cambios de presión significativos a medida que se desciende. A cada metro de profundidad, la presión aumenta y nuestro cuerpo, especialmente los oídos, debe adaptarse a ese cambio. La sensación de "oído tapado" aparece cuando no se iguala adecuadamente la presión entre el oído externo (el canal auditivo) y el oído medio (ubicado detrás del tímpano). Esta diferencia de presión puede hacer que el tímpano se deforme ligeramente hacia dentro, generando una sensación de plenitud, zumbidos o incluso dolor agudo.
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Las principales causas de oídos tapados al bucear están relacionadas con los cambios de presión y factores físicos que afectan al oído. Entre las más comunes se encuentran:
Si al salir del agua sientes los oídos tapados, es importante actuar con cuidado para evitar empeorar la situación. Algunas recomendaciones útiles son:
La maniobra de Frenzel es una técnica de compensación de presión que se utiliza principalmente durante el buceo para igualar la presión en el oído medio. A diferencia de otras maniobras, como la de Valsalva, la de Frenzel no requiere un gran esfuerzo e implica un mínimo riesgo de dañar el oído si se realiza correctamente. Por eso, es especialmente recomendada para buceadores, en particular para quienes descienden con frecuencia o rapidez.
A diferencia de la maniobra de Valsalva —que consiste en soplar aire con fuerza mientras se mantiene la nariz y la boca cerradas—, la maniobra de Frenzel supone una técnica más suave, controlada y segura para el oído medio, ya que no implica aumentar la presión intratorácica.
Con práctica, esta técnica puede realizarse de forma rápida y automática durante el descenso, ofreciendo una compensación eficaz y reduciendo considerablemente el riesgo de barotrauma u otras molestias relacionadas con la presión.