Oídos taponados en verano
El verano es una estación propicia para que se taponen los oídos. La humedad acumulada en el oído por baños en piscinas, lagos y playas (y también por una excesiva sudoración), o los cambios de presión por bucear o ir en avión son dos de los factores principales que, en época estival, desencadenan esa sensación de oídos taponados.
Oídos taponados por agua en el oído
El verano implica altas temperaturas y calor. Por eso los baños en piscinas, lagos o playas son tan frecuentes. El problema es que si no secamos bien los oídos con una toalla, o incluso los protegemos con tapones, el agua puede acabar provocando un molesto tapón en el oído. La sensación de tener agua en el oído se genera cuando esta se acumula en el conducto auditivo.
Si el agua acaba generando un tapón en el oído, podemos experimentar una pérdida temporal de audición. Normalmente, esta sensación desaparece si secamos bien los oídos, inclinamos la cabeza hacia el oído afectado o incluso utilizamos gotas específicas en el oído. No obstante, si persiste el oído taponado y el agua no desaparece, pueden aparecer infecciones como la otitis externa (también conocida como 'oído del nadador').
Oídos taponados en el avión
Otro motivo por el que es muy habitual que se nos taponen los oídos de forma temporal son los cambios de presión. El mejor ejemplo lo encontramos en los viajes en avión, sobre todo en el momento de despegue y aterrizaje, cuando ese cambio de presión es más brusco y notorio, provocando esa molesta sensación de oído taponado. En nuestro día a día, en condiciones normales, la presión a ambos lados del tímpano (la parte hacia el pabellón auricular corresponde a la presión externa y la parte hacia el oído medio corresponde a la presión del aire en el interior del oído) es la misma. Este equilibrio se produce por la acción de la trompa de Eustaquio, que se abre 3-4 veces por minuto (por ejemplo, al bostezar o tragar), permitiendo el paso del aire.
En el caso del avión, este cambio bruscos de la presión atmosférica crea un desequilibrio que genera una mayor presión en la membrana timpánica, provocando la sensación de oídos taponados y también dolor, en algunos casos.
Para contrarrestar este cambio de presión, hay una serie de sencillos consejos que podemos seguir y que nos van a ayudar de forma inmediata:
-
Utilizar protección auditiva
o tapones durante el vuelo. - Bostezar, masticar, tragar algo de comida o beber pequeñas cantidades de líquidos durante el despegue y el aterrizaje para movilizar así los músculos de la masticación y la deglución.
- Realizar la maniobra de Valsalva, que consiste encoger aire y soplar suavemente con la boca y la nariz cerradas.
Bostezar, masticar algo de comida o beber un poco de líquido ayudan durante el despegueGestos que te pueden ayudar en el avión
Oídos taponados por infección
Otro motivo por el cual se nos pueden taponar los oídos son las infecciones. Básicamente hay dos tipos de infecciones que pueden generar esta sensación:
- Infección del seno nasal (sinusitis), que puede taponar los oídos debido a la inflamación y acumulación de mucosidad en el trompa de Eustaquio, impidiendo de esta forma el normal flujo de aire y líquido entre el oído medio y la nariz
- Infección del oído medio, que a causa de la acción de un virus o bacteria, puede inflamar también la trompa de Eustaquio.