¿Tienes molestias en el oído y no sabes si acudir al otorrino o al audiólogo? Descubre qué hace cada especialista y cuándo es recomendable consultar a uno u otro.
Si tienes dolores de oído, pérdida auditiva, zumbidos o infecciones, surge la duda: ¿qué especialista debes buscar? El médico del oído (otorrino u otorrinolaringólogo) y el audiólogo son figuras complementarias. El primero, médico de formación, ofrece diagnóstico, tratamiento clínico y quirúrgico en oído, nariz y garganta; el segundo, experto en pruebas auditivas y rehabilitación, adapta audífonos y dispositivos. En los siguientes apartados te contamos qué hace cada uno y cuándo acudir, resolviendo también la duda de cómo se llama el especialista de los oídos.
La revisión auditiva permite a los audiólogos medir y evaluar la capacidad de una persona en tan sólo unos minutos.
El otorrinolaringólogo, conocido comúnmente como otorrino, es un médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del oído, la nariz y la garganta. Su formación incluye la carrera de medicina y una residencia especializada en otorrinolaringología. Esto le habilita para realizar diagnósticos médicos, recetar tratamientos farmacológicos y llevar a cabo intervenciones quirúrgicas, tanto en estructuras del oído como en las vías respiratorias superiores.
Dentro de su campo de acción se encuentran enfermedades comunes como la otitis, la sinusitis o la faringitis, pero también patologías más complejas como tumores, malformaciones congénitas, disfunciones del equilibrio y problemas respiratorios relacionados con la anatomía nasal o laríngea. El otorrino también trata pérdidas auditivas de origen médico, como las causadas por infecciones crónicas, perforaciones timpánicas o traumas acústicos.
El audiólogo es un profesional sanitario especializado en la prevención, detección, evaluación y rehabilitación de los trastornos auditivos. Aunque no posee formación médica universitaria, cuenta con estudios superiores y formación técnica en audiología que le capacitan para analizar con detalle el funcionamiento del sistema auditivo. Su labor es esencial dentro del ámbito de la salud auditiva, ya que trabaja tanto con niños como con adultos que presentan diferentes grados de pérdida auditiva, acúfenos o dificultades de procesamiento auditivo. En centros especializados como GAES, el audiólogo es una figura clave en la atención personalizada y en la adaptación de soluciones auditivas.
Antes de elegir entre consultar a un audiólogo o a un otorrino, es fundamental conocer las diferencias entre ambos. A continuación, presentamos un resumen claro y práctico de las principales competencias de cada especialista, para ayudarte a comprender a quién acudir según tu necesidad auditiva o médica.
La elección entre acudir a un audiólogo o a un otorrino depende principalmente de la naturaleza del problema auditivo o de las molestias relacionadas con el oído, la nariz o la garganta. Si experimentas una pérdida auditiva progresiva, dificultad para entender conversaciones, sospechas de acúfenos o necesitas adaptar un audífono, el audiólogo es el profesional indicado para realizar una evaluación funcional detallada y recomendar soluciones auditivas personalizadas. Por otro lado, si presentas dolor, secreción, infecciones frecuentes, vértigo, pérdida auditiva súbita o síntomas que afectan también la garganta o la nariz, es recomendable acudir primero al otorrinolaringólogo, quien puede diagnosticar médicamente la causa y proponer un tratamiento clínico o quirúrgico si es necesario. Ambos especialistas, en muchas ocasiones, trabajan de forma complementaria para ofrecer una atención auditiva completa y adaptada a cada situación.
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